jueves, 11 de febrero de 2010

Es como si...

Me consta que hay una expresión generalizada, y que se utiliza de vez en cuando, y genera gran debate entre los círculos de la psicología. Esta frase no es otra que la de empezar argumentando con es como si...
Verdaderamente, hay que admitir que da mucho juego tanto en la vida como en la literatura. Por ejemplo; si alguien se acostara con un desconocido en una noche, al día siguiente puede que comente a sus amigos más íntimos que la chica era como si supiera lo que le excitaba más. Ella, tal vez, afirme a sus amigas que él era como si intentara engullirla besando. Si uno de los dos queda insatisfecho podría sostener que las caricias eran fingidas; como si se quisieran sin quererse.
Un soldado, siguiendo con los ejemplos, puede llegar a su casa a la que hacía dos años que no iba y expresar que es como si todo estuviera igual pero sin estarlo.
Un personaje público de buena cartera también puede pensar que los que se arriman a él es como si le quisieran por su dinero o adquirir fama.
Un economista que interprete los números de la bolsa, el paro y de la microeconomía actual de España podrá sostener que la recesión es como si no se fuera a solventar nunca.
La oración indica una percepción de la realidad que puede o no ser cierta, por eso es tan dubitativa la dichosa. Seguro que a todos nos ha pasado algo que parecía una cosa pero sin serlo. Alguien que nos mira como si nos apreciara sin tener trato con nosotros o al revés; alguien que nos dirige una mirada de reproche casi sin conocernos (esto parece más común).
Dicho lo cual, nunca se sabrá a ciencia cierta si lo que se afirma con esta expresión es algo objetivo y real o subjetivo e irreal; de ahí la jocosidad del lenguaje y las ideas.
Por último, una fuente en materia comenta que se están creando grupos de debate y aprendizaje (donde más germinan es en Gran Bretaña, cómo no) donde los interesados acuden a charlar sobre filosofía, política y demás temas de “interés”. Por cierto, hay que pagar para disfrutar de ello. ¿Alguien se imagina estos círculos sociales donde se paga por hablar de amor?
Desde mi humilde punto de vista creo que aquí eso no seria fructífero.

martes, 9 de febrero de 2010

Esa realidad

Michael Greenberg.
hacia el amanecer
Barcelona. Editorial Seix Barral- Febrero 2009 (la primera edición es en 2008 en EEUU).
268 pág. 18 euros.


La historia que cuenta Michael Greenberg, periodista americano, tiene más en lo que no muestra que en lo que está escrito. El libro narra lo que le sucedió en la vida diaria a este profesional de la comunicación. Sally, su hija, padece trastorno bipolar a la temprana edad de quince años.
A través de una narración quirúrgica, el autor nos enseña los problemas que conlleva convivir y lidiar con una enfermedad mental. Él es el protagonista de la historia y está escrita en primera persona. Hay más personajes como su propio hermano Steve al que la fragilidad mental le ha llevado a vivir sólo en un piso con la ayuda económica de Michael o Pat, la nueva compañera del protagonista, que acaba cosechando el éxito escenificando a la locura.
Todos los personajes evolucionan en la historia, según vayan involucrándose más en el trastorno de Sally. A excepción de Steve que queda siempre al margen. El personaje más redondo es Michael al que se le conoce su sufrimiento en boca de los demás y deja algunas pinceladas de ello también a través de él.
El tiempo de hacia el amanecer transcurre durante cinco meses de 1996, pero en la nota final de tres páginas hace un avance el escritor a modo de conclusión desde el año 1998 hasta 2007. Herramienta narrativa conocida como flasforward o avance en castellano.
La narración no cae en el sensacionalismo. Utiliza la banalidad y la frialdad. Da la sensación al lector de que no ocurre nada, de que la vida es así de cruel.
Hay un doble juego muy liteario en el que el protagonista tiene que leer el libro que ha escrito su casero para darle el visto bueno. Una novela dentro de otra novela.
También, en este hilo literario, describe otros casos de escritores que sufrieron la esquizofrenia, depresión o bipolaridad en su hija como es el caso de James Joyce o la nieta de Hemingway que se acaba suicidando. Todo ello sustentado en los numerosos juegos de palabras de Sally y su creatividad literaria.
La medicación psiquiátrica está presente en el libro lo que le otorga mayor credibilidad (pág. 67, por ejemplo).
Secundariamente, se puede percibir que también trata de las relaciones personales; dentro ya de la zona psquiátrica del hospital, su convivencia con su ex mujer y Pat y, por otro lado, las familiares.
La historia transcurre en Nueva York. Es curioso como su anterior mujer acaba dejando la ciudad y Pat siempre le ha dado la sensación de querer irse de ahí también. Puede incitar a pensar que los males de la gente pueden ir ligados al estrés de una gran ciudad. El único que siente el apego por la urbe es el autor que acaba montando en cólera cuando el casero le induce a marcharse del piso. El abandono le saca de sus casillas, pero no la enfermedad de su hija, que lo deteriora.
Destaca la búsqueda del significado de la locura. En la página 108 no saben definir enfermedad mental, en la 120 el autor afirma que la locura según los budas es estar en tierra de nadie, el Bardo, la mente incorpórea, en la 163 dice que los griegos la concebían como una enfermedad sagrada. Hay más pasajes como los que habla con la familia hasídica en el hospital que sostienen que su hijo ha llegado a un estado supremo de genialidad y de contacto divino. Mezcla de religión y cultura.
Hay varios códigos de la época en la que transcurre hacia el amanecer: como puede ser el periódico que muestra que son los juegos de Atlanta, en la página 252 Bill Clinton despunta en las elecciones y el walkman que escucha Sally.
La obra está dividida en tres capítulos de forma errónea ya que debería ser un solo texto más la nota final; ya que la división de capítulos debe tener un motivo y aquí no existe. Habría que destacar la mesura con la que separa los sentimientos de la labor de narrar y la sensación de estar frente a un guión de sobremesa que genera al lector. Un libro mediocre que refleja de forma correcta lo indefensa que está la sociedad ante los enfermos mentales, los pocos recursos clínicos que hay y la frágil línea que separa la cordura de la enfermedad.

domingo, 7 de febrero de 2010

26 años

Veintiséis palitos cumplí ayer. En el apartado materialista he de decir que no me gustan los regalos. No sé si es porque no suelen acertar (lo siento, esto es un diario) o porque prefiero obsequiar (las ganas con las que uno elige algo y la pasión con la que espera gustar son completamente distintas a las de abrir tu propia ofrenda). Anoche no ocurrió esto. Saqué de un bolsa La conjura de los necios con sumo agrado ante lo desconocido y Romper una canción con suma satisfacción ante lo conocido. La noche empezaba bien.
En el apartado sentimental (el mejor) ocurrieron varios hechos destacados. El primero de ellos fue ver cómo uno de mis mejores amigos lloraba por la que ya no es su compañera. No creo en el amor, pero las lágrimas de esos ojos ya eran algo. Me enfundé el mono de trabajo e intenté consolar lo inconsolable. Su dolor reflejaba lo mal consejero que soy, lo poco que sé de ellas, lo mucho que nos queda por caminar. Apenas importó que alguien llorara en un día tan insustancial y tan tócame los huevos, como es el día de tu nacimiento. Sobre todo, cuando uno mismo también les ha hecho llorar en alguna que otra ocasión.
Esto hizo que me acordara de la frase de otra buena amiga que dice: “los buenos amigos se demuestran en los malos momentos”. Razón tiene ese pequeño torbellino.
El otro hecho es que intenté unir dos frentes (yo; tan amigo de la juerga y de la fraternidad): por un lado los amigos de mi hermano (y ya también míos) y los old friends de toda la vida. La tarea era complicada, pero, salvando pequeños detalles, el experimento salió positivo. Jugaron a los dardos, hablamos de frikadas manga, de largometrajes... En fin, un buen rato. Lo que si lamento es no haber nacido en un mes caluroso.
Haciendo un ligero balance he de admitir que soy feliz a mis 26 febreros. La vida parece que me va admitiendo en su lenguaje. Aunque la pobre todavía confunde las palabras ocupación por desempleo.
Amigos. Con lo que a mi me cuesta querer y les quiero.
Creo que los asiáticos son mucho más sabios y filántropos que nosotros, los occidentales. Allí, tener un amigo es como tener un hermano que te ayuda a salir del pozo, que monta contigo un bazar, que te da comida si te falta. Considero que el vivir codo con codo puede aliñar un poco más la vida.

viernes, 5 de febrero de 2010

Londres


La ciudad donde el sol nunca despunta del todo. Tan clásica y sucía como impoluta y moderna. Me sorprendieron los cuervos y su graznido fantasmagórico a lo Resident Evil. Deslumbraron los focos, las chicas guapas y los cochazos de los tontos; los cuáles pegan acelerones para sentirse observados. Que raro; de qué me suenan esos engreidos.
Decepcionó el Soho, que aunque fuera domingo debió estar candente y no de gays. No sé dónde se ocultaron las muñecas que se ven por el día. Heló la brisa del Támesis que calaba hasta el hueso. Una ciudad peculiar donde la comida no sabía a nada, ya sea salada o dulce (me comí un helado descatalogado en España y estaba soso) y dónde las pintas (unidad de medida) podían ser de sidra o de cerveza para bebés (ya que no llevan ni gota de alcohol o eso parecía). Lo que no entendí es cómo se puede emborrachar alguien con semejante aguachirri. Dejé por imposible el evitar acostarme a las siete de la tarde, hecho que jamás había sufrido, y el de interpretar por dónde venían los coches... de ahí algún que otro susto. En cuanto a esculturas y arquitecturas me pareció fascinante todo; Big Ben, London Eye (no me monté por no soportar su lento transcurrir), Oxford Street, El museo británico, Govern Garden, Picadilly, la zona financiera (mezcla de Nueva York y Gotham) y me quedé con ganas de ver los aposentos de Enrique VIII y deseché la visita al barco inglés anclado que participó, por última vez, en Las Malvinas. Me desquité montando en el piso superior descapotable del Original Tour (yo que siempre me reía de los chinos por Madrid) cenando en la terraza a nueve grados y diciéndole a un taxista que conducía como MR. Bean (llegué a pensar que nos ostiaba al bajarnos). Frigo es Wall´s y Lay´s son Walkers (atención a las campesinas que allí son de vinagreta). Fui inglés todo lo que pude en mis posibilidades. Por cierto, como España...
Poco después, El Big Ben señala las cinco en punto de la tarde. Ya es completamente de noche en Londres. La niebla ya ha comenzado a emanar del Támesis y sepulta desde la campiña inglesa hasta Regent Street; la calle más transitada de Europa, según ellos, y donde el capitalismo hace un brindis al sol. Los nativos, por costumbre, ya ni reparan en esa intangible presencia, pero ahí está. Fría y difusa, camufla su perfume añejo y mustio bajo los aromas de los restaurantes hindúes y pakistaníes o de franquicias como Burguer King o McDonald´s. Niebla; la única materia silenciosa y discreta que es capaz de convertir Hyde Park en un cementerio. La superviviente de las guerras mundiales, peste bubónica y al gran incendio, más todo lo anterior, parece marcar el momento del relevo: transeúntes a sus casas, destripador a la calle. La noche de Londres está rodeada de misterio. Parece que hay toque de queda porque los ciudadanos se reducen al menos un tercio de los que hay durante el lapso de sol. Sin duda, lo mejor de la ciudad es aquello que se escapa a los dominios del hombre.
Mención aparte, destacar que por la calle no hay canes, que la televisión es pésima y que unido a lo temprano del acostarse, Gran Bretaña debería ser el país con el índice de natalidad más elevado del mundo.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Tongazo de la editorial SM

Resulta que iba a participar en este concurso enviando un microrrelato de 157 caracteres (el máximo según las bases de la edición son 160) y al colgarlo en su servidor, te reduce el texto a doce caracteres como mucho. Lo más llamativo es el hecho de poder votarte a tí mismo las veces que quieras. No sé que intenta conseguir una editorial de tanta embergadura con un concurso que cuenta con 600 euros para el ganador.
Esta es la dirección de lo que comento (http://www.microrrelatos-sms.com/pages/1)
Y esto es lo que iba a mandar. Por cierto, ¿para que te imponen que comiences con No quedaban libros si luego te mutilan el texto?

No quedaban libros malos por quemar. Habían ardido ya los de Stephen King, Ken Follet y Dan Brown, entre otros muchos. Ya sólo les quedaba Don Quijote, Rayuela, Ulises, La celestina, La regenta, Odisea, El lazarillo de Tormes y unos incunables de grandísimo valor. El frío seguía arreciando con su manto hostil y fuera de aquella casa estaba la oscuridad, el vacío, la muerte. Quemaron servilletas, diarios antiguos, álbumes repletos de recuerdos, cortinas y hules. Más tarde, movidos por la desesperación, fueron echando a la lumbre sus libros de valor. Eran ediciones especiales y estaban impresas en un papel de mejor calidad; lo que hacía que desprendieran más calor. Así, con la mirada encendida y el rostro sonrosado, comenzaba a amanecer. Habían sobrevivido. -No te preocupes por tus libros cariño, ya los volveremos a comprar.
El hombre, cabizbajo, no sabía cómo decirle que al anochecer ya sólo les quedaba por prender lo que había en la caja fuerte de ella.

Una cena peculiar


A principios de los años setenta, Judy Chicago impartió un programa exclusivo para mujeres en una Universidad de Fresno. Forma parte del Movimiento Feminista de los años 70 en los Estados Unidos. Algunas de sus obras son Womanhouse, Birth Project o The holocaust Project.
La obra que aparece en la fotografía es The Dinner Party. Habría que matizar, que es una instantánea de un enviroment (instalación artística de mesas, sillas y decorados, en este caso) que construyó en 1979. Conserva cierto simbolismo católico al ser una mesa triangular lo que contradice lo que se están comiendo en la mesa (alimentos que simulan ser órganos sexuales femeninos).
Las copas tienen similitud con el cáliz sagrado. El hecho de ser un triángulo evoca, en sí mismo, un pubis. Aunque según la simbología puede representar la perfección o el equilibrio. Los cubiertos son de madera como en la Edad Media.
La mantelería es una crítica al papel de la mujer en la sociedad; ser amas de casa. La obra es un homenaje a 33 mujeres que, según Chicago, representan los pilares del mundo occidental. El número de mujeres también es simbólico ya que el tres, tanto en la literatura popular como en la simbología, es un número especial y místico. El espacio interno de la mesa está alicatado con azulejos que reflejan la luz, otorgando a la obra un halo divino.
Hay un gran misterio por el hecho de lo sencillo que parece todo, el halo religioso que envuelve la escena y lo que van a degustar los comensales.
La perspectiva está muy lograda gracias al contraste cromático, el gran tamaño de la escultura y las líneas perfectamente visibles de las mesas. El punto de fuga sería esa luz en mitad del triángulo. Tal vez, intente compararlo con el punto de dónde nace la creación; el útero. Los colores de los hules, manteles y alimentos son ocres lo que transmite una sensación de tranquilidad y quietud; es como si avisara de que ahí van a estar personas; es una aproximación a lo carnal, al pecado. Si los colores fueran más fríos y llamativos podría indicar algo artificial o inhumano, pero no es ese caso.
The Dinner Party carece de movimiento. Es como una obra inacabada ya que le falta lo más importante, la gente comiendo y charlando en el banquete murmurando que no saben, exactamente, lo que están degustando.
Tiene gran proporción por el tamaño real del enviroment. La composición es triangular con dos planos: el primero las mesas, manteles y platos y el segundo el hueco alicatado que queda en el centro reflejando la luz.
En cuanto a la forma, decir que está fragmentada porque de la obra original se ha sacado la foto; una creación en dos soportes.
Una buena escultura, pero incompresible ya que si es una crítica a la sociedad y pretende resaltar los valores y roles femeninos, no se comprende que las protagonistas del banquete sean mujeres. Deberían ser hombres los que comieran de los platos como si de esclavos se tratara. La artista deja ese cabo suelto.

La incomunicación de la burocracia

De nuevo Estados Unidos. La fertilidad de ese territorio debe tener algo especial para concebir a tantos artistas. A finales de los setenta la carrera de Jenny Holzer comenzó a cosechar sus frutos. En vez de las naranjas dulces de Valencia, ella regaba obras textuales en Ohio. Descubrió que todo texto proyectado sobre cualquier formato podía ser una obra de arte en sí misma. No importa quien hubiera escrito o ideado ese conjunto de frases, porque según la autora: “de esa manera son puro contenido, lo que sea que quieran decir”. Ya en 1977 comenzó su primera serie Tópicos, que no cobró cuerpo hasta que se le ocurrió presentarla sobre pantallas electrónicas en Times Square. Ya tenemos los dos pilares básicos de su obra: textos y pantallas electrónicas o cualquier otro soporte de la construcción y vestimenta. Desde entonces ha expuesto por medio globo: Nueva York, Viena, Turín, Texas, Berlín y Málaga, entre otras ciudades.

Siguiendo con la serie Tópicos, es preciso recordar algunas de las frases más notorias, como: el ruido puede ser hostil, la palabra sirve para ocultar la incapacidad de actuar y tienes que tener una gran pasión.
Centrándonos en la obra Red Yellow Looming, hay que recordar que es una composición de trece pantallas luminosas en las que se van reflejando mensajes desclasificados del gobierno, habría que escribir miles y miles de folios para llegar a vislumbrar todo lo que Jenny Holzer quiere transmitir. La artista está haciendo una dura crítica contra el Estado. Por ello utiliza como medio de transmisión las plataformas luminosas que podemos ver en los servicios sociales como hospitales, los centros de seguridad social, empleo, etc. Considero que ella se está decantando por una crítica burocrática. Pretende dinamitar al Estado desde dentro. Esos paneles rememoran mañanas perdidas y desayunos funcionariales de hora y media; evocan las legañas decorosas, el sostén caído y la corbata mal anudada; el querer decirlo todo con una frase en rojo y, en verdad, no decir nada. El anima de Larra con su Vuelva usted mañana en la mano se posa sobre Red Yellow Looming. Aunque es una obra electrónica no tiene sonido. Eso no repercute en que las letras amarillas y rojas resulten hostiles. Es como si gritasen: ¡Espere su turno! o ¡Le falta un papel en su petición!
Toda la composición quedaría muda sin el excelente juego de sombras. Una oscuridad moderna, ya lejana del tenebrismo de Caravaggio, pero que se sostiene con los mismos hilos invisibles (ver La vocación de San Mateo, de Caravaggio) de aquel afamado artista.
Galeristas no le faltan a esta americana. Sin ir más lejos dos españoles han patrocinado la exposición de esta obra. El primero de ellos fue Manuel González Longoria que prestó sus salas en 2004 para Red Yellow Looming. Hace unos años, con la feria de ARCO, signo del contexto en el que se mueve la artista estadounidense, Javier López ha patrocinado la segunda exposición de su composición. No hay que olvidar, que también estuvo en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga.
Por último, decir que apenas hay rastros de disconformidad por parte del Gobierno Estadounidense en la Red sobre esta pieza; deben de asumir sus top secrets. En contundencia es complejo ganar a los mensajes, frases y textos de Jenny Holzer. Algún líder carismático debería habérselo reconocido ya. Imaginen el diálogo entre el Dalai y Holzer: -Gracias Jenny, por mostrar un mundo donde las palabras derrotan a las balas.

martes, 2 de febrero de 2010

Victor Sjöström y otros maestros del cine mudo

La primera proyección pública sueca de El jardinero, tuvo lugar el 1 de noviembre de 1980, sesenta y ocho años después de su rodaje. La censura sueca consideró que la película era un tanto ofensiva para la moral, argumentando con creces que la “hermosa muerte” de la joven en el jardín de su propia casa era contraria a todo ideal de justicia. La Svenska Bio (que acabaría trasladándose de Kristiansdad a otros estudios nuevos en Lidingö) protestó y la película se presentaría ante el mismísimo gobierno sueco encabezado por Karls Staff.

Alguna copia se vendió al extranjero; lo que hizo que la película no desapareciese definitivamente. De esa manera se llegó a recuperar con el título The Broken Springose. Las cualidades que adornan la obra mostraron ciertos matices precoces para lo que era el cine de entonces (planos cortos y sin ritmo). Aspectos como el predominio del relato mesurado donde se muestra un ritmo presto, la consistencia lumínica de las imágenes (donde a pesar de visionarse en dos colores; a lo largo del corto, se aprecian numerosos matices de claros y oscuros) y la presencia incesante de la naturaleza. Esta obra fusiona la voluntad humana patente en casi todos los personajes y las propias imágenes que la representan.
Con su segunda obra conservada Danos el pan de cada día, se aprecia de nuevo el talante conservador de la sociedad sueca de entonces; donde el liberalismo se abre paso en Europa. El sindicalismo estaba ya dando sus primeros pasos. Los impuestos públicos se afianzaban de dos modos: los voluntarios que eran llevados a cabo por la gran burguesía para contribuir al desarrollo social y los obligados o comunes, que eran llevados a cabo por todos los ciudadanos como partícipes de una sociedad en avance. En cambio, algunos hechos sociales como el voto de la mujer; cuajaron primero en los países nórdicos y más tarde en el centro del continente (en España se aprobó en 1931 y en Rusia en 1917). Esta censura sueca como señalaba con anterioridad; rechazó la obra teatral de Nils Krok (en la que se inspiró Sjöström para su segunda filmación) alegando que los dramas sociales sobre la pobreza no estaban de moda.
Sjöström con la sucesión de los planos medios y largos hace avanzar más ágilmente la historia. Los rótulos muestran lo ya visto, siendo muy breves (algo curioso que ha llegado incluso hasta nuestros propios días, donde el DVD ha imitado un poco la presentación de las escenas, titulándolas por separado para reconocerlas y poder seleccionarlas con mayor facilidad a través de nuestro mando).
Este autor contribuyó a mejorar el camino de una nueva forma de narrar, contando muchos sentimientos y sucesos en tan sólo cuatro rollos de película.
Otras características que se aprecian en ambos cortos son: el sensacionalismo donde los personajes están enfermos o acaban muriéndose y la protagonista en ambos casos tiene que afrontar la vida (o bien buscando nuevo hogar y tras verse vencida suicidándose o llegando a la locura saliendo años más tarde de ésta con la ayuda del hijo querido). Esto muestra la reacción del gobierno sueco de entonces ante el sensacionalismo.
Se aprecia también las correspondencias secretas entre el mundo exterior y los conflictos del alma, analogías discretas que implican un sentido desusado de las proporciones, la profundidad de campo, los contrastes mencionados anteriormente del blanco y del negro, de la sombra y la luz, del rasgo y la masa, conservándose al mismo tiempo el realismo e imponiendo sus imágenes al mundo real.
Habría que hacer mención a otros acontecimientos del cine mudo en el contexto marcado por la propia película.
En 1911 se construyen los Estudios de Cristal en las cercanías de Postdam, que se inauguraron con el largometraje La danza de la muerte protagonizado por Asta Nielsen. En los años siguientes son ampliados de forma constante y la producción se dispara. En diciembre de 1917 se funda la UNIVERSUM-FILM-AG (UFA) por iniciativa de los militares alemanes que buscan el efecto propagandístico del cine. En la UFA participaron el Gobierno, bancas y representantes de la industria del acero, eléctrica, de la navegación y de la agricultura; también invierten en la distribución y en las salas. Con sus enormes recursos económicos se impone en el mercado alemán sin verdadera competencia.
En 1921 la UFA absorbe a la Bioscop y se hace con la propiedad de los terrenos de Babelsberg. Bajo la dirección del productor Erich Pommer, fundamental para comprender lo que se ha dado en llamar el expresionismo cinematográfico, se ruedan en Babelsberg películas para el mercado internacional que ofrecen un gran espectáculo: Los Nibelungos (1922-24), Metrópolis (1926) y Fausto (1926).
A finales de 1926, y tras nuevas ampliaciones, en Babelsberg se encuentran los mayores estudios cinematográficos de Europa. En 1929 en el recién construido Tonkreuz (Cruz de Sonido), estudio de cine sonoro con los últimos adelantos, se rueda El ángel azul.
Grandes autores de origen alemán o austríaco se dan también cita en este periodo de tiempo, como es el caso de F.W. Murnau; quien estudió filología e Historia del Arte en Heidelberg. Cuando sus fructíferos estudios concluyeron, trabajó en la compañía teatral de Max Reinhardt. En 1919 comienza su viaje por el cine con la película Der Knabe in Blau. Pero el reconocimiento a su obra no llegará hasta Nosferatu (película que sirvió para marcar el inicio de toda una filmografía acerca de un personaje de terror en diversas adaptaciones, actores y directores. La última película acerca del personaje llegó hace dos años con Crepúsculo; muy lejos del vampirismo original y de su calidad visual. Grandes actores han interpretado ese papel como Christopher Lee, en 1992 Gary Oldman o Willem Dafoe años más tarde. En 1926 marchará a Estados Unidos donde rueda Amanecer en 1927 que le premiarían con un Oscar y su última película Tabú.
Destaco a dos grandes maestros del cine mudo como son Búster Keaton con su técnica de la elasticidad del tiempo, sus bromas, su capacidad de improvisación, la combinación de su rostro impasible con la movilidad de sus acrobacias en situaciones absurdas. Su gran obra El Maquinista de la General está incluida en la lista de las 10 mejores comedias bajo el criterio de especialistas del séptimo arte.
Otro genio sería Charles Chaplin (cuya primera parte de su filmografía es muda y la segunda con sonido) que llegó a vivir otro gran acontecimiento del cine, a aparte de la introdución del sonido (1929 unas fuentes, 1928 otras) como fue la caza de brujas llevada a cabo por el presidente americano McCarthy, que le obligaría a exiliarse de nuevo a Gran Bretaña. Ambos cineastas se vieron inmersos como Sjöström en la interpretación y la caracterización de sus propios personajes; sin olvidarse de Harold LLoyd.
Hay dos grandes obras que quiero mencionar en la historia del cine mudo: una es El Nacimiento de una Nación 1915 del cineasta David W. Griffith. Donde la película se impregna de ciertos toques raciales y ha servido de ejemplo a numerosas obras posteriores. En ella aparecen los acontecimientos históricos más problemáticos de entonces, como la guerra civil, que años más tarde se vería representada en la sociedad con la segregación social de la raza negra o la formación del Ku Klux Klan.
Otra es El Acorazado Potemkin 1925 del cineasta ruso Einsestein. En ella muestra los comienzos de la revolución rusa, donde unos marineros descontentos en el barco, por el hambre y por las órdenes militares deciden apoyar las sublevaciones que se están llevando en tierra. Poseé una escena clásica donde un niño se escapa de las manos de la madre y desciende por unas escaleras dentro de el carrito en medio de un tiroteo. Más tarde volvería a escenificarse en otra película, Los Intocables de Elliot Ness.
Ambas películas muestran temas distintos a los que Sjöström nos enseñaba en sus películas El Jardinero y Danos el pan de cada día. El sueco transmite y muestra temas sensacionalistas como la muerte de los personajes rodeados por una naturaleza reconfortante. El americano y el ruso, enseñan temas de índole social, donde es el poder (al menos en el caso del ruso) donde se encargan esas obras como arma propagandística y a pesar de mostrar temas más escabrosos, no son censuradas.
La censura siempre ha manchado el arte en sí. Hitler lo primero que hizo al llegar al poder fue apropiarse de la UFA, entre otras muchas cosas. Sancionaba el arte pictórico también, pero en cambio apoyó el arte en forma de propaganda política, al igual que hizo Mussolini en Italia apoyando el futurismo. Franco haría lo propio también en nuestro país y había que irse a las fronteras limítrofes, para poder ver en el cine contenidos eróticos o cualquiera obra que la iglesia y el poder consideraran pecaminosa.
La película de Gilda de Charles Vidor, sería un claro ejemplo.

Sobre Blade Runner


Blade Runner, es la adaptación de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas? de Philip k. Dirk. Una de las películas más destacables de la ciencia ficción (con perdón de la muy recomendable Metrópolis de Fritz Lang). Hoy en día sigo viendo pequeños fragmentos o ideas de Blade Runner en muchas películas. Pero de todo ello ya hablaré más adelante. Introduciré un comentario de Carlos Boyero, que considero muy semejante a mi opinión: "La primera vez que la vi, me sentí agobiado, confuso, desbordado por un exceso de ambientación. No sabía si había asistido a una farsa ampulosa o a una pesadilla justificada. La prueba irrefutable de que una película te afecta es que durante un tiempo te sigan bailando las imágenes en la cabeza. Considero ejemplar el tono depresivo que lo sustenta todo. He entendido que no está hecha para gozar, sino para perturbar con el desasosiego inquietante. No sé si el futuro será tan asqueroso como lo pinta Ridley Scott, pero la exposición me deja alucinado. No por conclusiones moralistas, no por pretensiones adivinatorias, sino por la fuerza de las imágenes. Las sombras, la contaminación, el abotargamiento de la fauna heterogénea que se desarrolla en calles fantasmales, la desolación y olor a carroña reflejado en rostros cadavéricos, los interiores fríos y despersonalizados, la ausencia de cualquier vestigio de humanidad forman el armazón de este cómic sombrío. La automatización cruel del entorno es contagiable a los protagonistas y secundarios de la historia. Los replicantes son máquinas sensibles que escapan al control, que desean tener recuerdos, que se revelan contra el dominio de su supervivencia. Ridley Scott dosifica con astucia cualquier concesión durante la mayor parte del metraje para volcarse al final con una conclusión inesperada y grandiosa. La muerte de la máquina regalando la vida a su perseguidor, sensibilizándose hasta el delirio. Es un atrevimiento que bordea entre lo ridículo y lo poético. El director está más preocupado por crear un clima que por dotar de acción vertiginosa al relato. La lentitud expositiva no fatiga, sino que marca el tono triste. El esfuerzo y la imaginación de un diseñador original como Trumbull consigue una espectacularidad admirable. La música de Vangelis ayuda lo justo. Harrison Ford se desmitifica en un papel que no permite brillantez, en el que están ausentes la vitalidad y el desenfado de los personajes en que está encasillado”.
A mi también me costó entender el metraje por primera vez, de hecho creo que ni acabé de verla, hasta que años más tarde la puse y por fin conseguí entender el ritmo lento y su significado. No comparto la opinión del autor de la cita donde señala que el final roza lo ridículo. Para mi ese pre-final (no es el que cierra el metraje) me parece sublime, es como estar leyendo una poesía de métrica perfecta; es ahí donde me di cuenta de que el verdadero humano es el replicante y la verdadera máquina es el personaje de Harrison Ford. En cambio, el desenlace de la historia (ese típico final feliz) donde Harrison Ford se va con la replicante (Sean Young) considero que es un final banal, vacío y disparatadamente fatuo (¿Por qué el director introduce un final lleno de luz y de felicidad, cuando en toda la película sólo había sombras y tristeza?) pues porque le obligaron a cambiarlo y eso me descoloca un poco, creo que le quita hilo argumentativo al metraje (todo por consolar a un público acostumbrado a las historias de final feliz y bellos cuentos). En cuanto a Harrison Ford, mencionar que ese papel plano, sin ningún tipo de sentimiento y escrúpulos, es de lo mejor que he visto de él, aunque ya intentara desencasillarse (como dice Carlos Boyero) en películas como la Isla de los Mosquitos o la más actual Hitchcockiana Lo que la verdad esconde. Toda esa sobriedad, decadencia, paisajes lúgubres, contaminación, esa especie de “pereza” narrativa, te hunden a lo largo del largometraje en una desidia constante.
Ridley Scott se gradúo con gran experiencia y reconocimiento tras realizar el corto Boy and Bycicle, 1965 rodado junto a su hermano Tony Scott. Se le concedió una beca para viajar a Estados Unidos; durante aquella estancia trabajó como empleado en Time Life Inc. Y al regresar a Inglaterra se dedicó al diseño de los decorados. Años más tarde y gracias a su buena percepción de lo que había estado desarrollando, la BBC le fichó como diseñador de producción hasta que acabó ascendiendo al cargo de director (llegó a dirigir los primeros episodios de Z-Cars de la misma cadena que le había contratado). Pocos años más tarde, formó la RSA, compañía que acabaría alzándose como la productora de anuncios comerciales más exitosa de Europa. Curiosamente, Blade Runner 1982, se estrena un año después de la aparición de la industrialización de la música y del videoclip; ya que en 1981 aparece la MTV y las secuencias largas y escenas lentas, poco a poco, van desapareciendo. En cambio la cinta que analizo muestra un desarrollo bastante lento para lo que ahora estamos acostumbrados a ver (escenas rápidas y continuas).
Hace unos años, Ridley Scott fue contratado para dirigir una nueva versión televisiva La Amenaza de Andrómeda. Película que vuelve a tratar el tema de la ciencia ficción que tanto éxito le produjo, basado en una novela de Michael Crichton. Esta película ya fue dirigida en 1971 por Robert Wise. También produjo Mary, Queen of Scots, que, como el propio nombre indica, narraba la vida de la reina de Escocia.
Su hermano Tony Scott, cuenta también con algunos títulos que tuvieron gran éxito de taquilla, entre su filmografía destaca: Top Gun, , Súper detective en Hollywood II, Días de Trueno, El Último Boy Scout, Marea Roja, Fanático, Enemigo Público, Spy Game , El Fuego de la venganza, Domino y Deja vû. Ahora este director y productor está inmerso en hacer un remake de Los amos de la noche película que ya dirigió en 1979 Walter Hill y que se estrenó censurada en algunos países. El nuevo guión correrá de manos del creador de la serie televisiva Los Soprano donde una pequeña banda de Nueva York que tras asistir a un concilio de pandilleros es acusada de haber asesinado al líder de éstos.
Las grandes películas de ciencia ficción (tales como Alien basada en If the terror from beyond Space y Queen Blood. y cuyos decorados del octavo pasajero se sacaron del libro El Infierno de Dante han llegado incluso a crear una ciencia, la cual se encarga de analizar los decorados y los cuerpos de los personajes que han ido saliendo en la gran pantalla; mostrando los cuerpos de posibles formas de vida extraterrestre ( La Guerra de los mundos, Depredador, Ladrones de Cuerpos) barajando la posible similitud de la ciencia ficción con una futura realidad.
Multitud de cintas han copiado o han introducido fragmentos de Blade Runner, de las cuales señalo las siguientes: Cyborg, película protagonizada por Jean Claude Van Damme, donde el argumento de la película plantea un futuro donde el destino de la humanidad depende del cuidado de un androide que tiene una vacuna para salvarnos. La atmósfera es decadente y desértica, donde el pillaje y las violaciones gobiernan la sociedad. Sí, también está relacionada con el tema que estoy tratando Soldado Universal, pero apenas aporta nada a la historia del cine; al menos la anterior trata la ciencia ficción desde un punto de vista más profundo e interesante aunque no deje se ser por ello una producción de serie-B.
Robocop; esa cinta de la que se han hecho cuatro o cinco secuelas (ya perdí la cuenta). La historia gira entorno a un agente de policía que muere haciendo su servicio y que más tarde resucitan metiendo su mente en el interior de una máquina articulada que le permite vengarse de sus asesinos, porque dentro de la máquina androide, se encuentra también el alma del antiguo miembro de policía. Nos cuenta lo mismo que Blade Runner, máquinas que tienen almas humanas y que la sociedad duda de su utilidad y su obediencia. Aparecen rascacielos enormes, que muestran el gran progreso que se supone que en un futuro tendremos. No sería nada de extrañar que después de vendernos Hollywood Alien contra Depredador y Fredy contra Jason nos ataquen ahora con Robocop versus Terminator (cosa que no sería difícil puesto que el videojuego existe y unos cuantos tebeos cuentan tal historia).
Terminator; muestra un futuro desolador, derruido, devastado por el poder de las máquinas sobre la raza humana. Las máquinas que en un principio fueron construidas para la ayuda de la humanidad, acaban destruyéndonos. Bajo un aspecto totalmente humano (tal como eran los replicantes) se esconden unas sangrientas máquinas de matar, que no se detienen ante nada. Un rebelde viaja al pasado para intentar cambiar el futuro. En esta película se ve, perfectamente, esa visión ruin del futuro, un futuro que se forjan los propios humanos. Esta saga de cuatro películas amansó millones de dólares por todo el mundo, reforzó la imagen de superestrella de Arnold Schwarzenegger (principalmente en la secuela), supuso un escalón más en los avances de la tecnología visual y consagró a uno de los mejores diseñadores de efectos visuales Stan Winston (que ya se encargó de dar vida a los alien en Aliens: El Regreso, junto con James Cameron otro representante del cine más comercial de Estados Unidos). Stan Winston puso también su sello personal en los FX de Abyss, Parque Jurásico y Entrevista con el vampiro, entre otras. Otra cuña donde se mezcla la realidad con la ciencia ficción (la primera que destaqué es la de la ciencia encargada de analizar la similitud entre los personajes inventados y los reales) es la presentación de los Stan Winston Studios del robot Leonardo.


El robot.

Un animatronic de 61 grados de libertad, 32 de ellos colocados en la cara para gesticular. Puede mostrar gestos casi humanos. No está diseñado para andar, todo la capacidad radica en la cualidad de gesticulación y la de manipular pequeños objetos con gran facilidad. Tiene una apariencia orgánica y de criatura imaginaria, no intenta imitar nada viviente (pero se podía haber logrado de igual manera) sigue la filosofía de que los robots nunca serán perros, gatos, humanos, nada que pueda conducir al error como la ciencia ficción nos advierte una y otra vez. Todo el sistema cibernético está controlado por un software embebido e implantado en una FPGA. Un chip programable con distintas respuestas lógicas gracias a la empresa Xilinx Virtex.
Otra película que muestra referencias directas con la de Ridley Scott es Dark City el director de la también oscura El Cuervo. En ella nos cuenta como en una ciudad atemporal la raza humana se ve amenazada por otra raza extraterrestre que se alimenta de nuestros propios sueños cuando dormimos. Sólo hay una posibilidad (el explotado recurso del elegido) donde sólo un hombre será capaz de derrotar a los alienígenas haciendo que todo vuelva a la normalidad. Un largometraje que te noquea desde el principio con una decadente puesta visual, donde el negro y el marrón oscuro manchan toda la ciudad de pesimismo y tristeza. El tiempo y el espacio, son inexistentes en esta película (la ciudad no se sabe cuál es ni dónde se sitúa. Al final se ve que está flotando en el espacio) al igual que Blade Runner, muestra un futuro tan inhóspito y decadente, que ya de por si la imagen misma de la ciudad se puede considerar otro personaje más. Comete el mismo error de la antecesora. El mostrar un final feliz, lleno de luz, de brillos intensos, cuando en toda la película se masca una atmósfera densa y desconcertante (una verdadera lástima). La peste comercial de Hollywood no tardó en manchar a ese elegante y buen director Alex Proyas (curiosamente a Ridley Scott la crítica le reprocha lo mismo, pero este tardó menos en corromperse). Fue con Yo, Robot. Una adaptación del libro de Isaac Asimov. Donde se ven los típicos rasgos de una película taquillera frecuente en la cartelera de cualquier caluroso verano (acción numerosa, un protagonista de chistes fáciles, la chica guapa le acompaña, efectos especiales en la mayoría del metraje… ). Hasta en ella se ven matices de la de Ridley Scott. Androides destinados a ayudar a los humanos, los cuales acaban revelándose y levantando una rebelión que pone en jaque a la raza humana. De nuevo la osadía del ser humano, vuelve a ponerse en su propia contra.
Películas como Cypher recrean un futuro próximo donde una conspiración entre humanos debe ocultarse, borrando con ello la memoria del protagonista y cambiándole la personalidad. Una vez más un futuro hostil que se vuelve contra nosotros mismos. Llega a ser una imitación de Desafío Total, Paychek o Minority Report. Desconozco como logra ser más interesante que las dos anteriores con unos actores secundarios y un presupuesto muy por debajo de lo necesario para hacer una decente película. En cambio ésta lo consigue. Hasta el cine de animación apuesta por la “robotmanía”. La Fox estrenó en el 2005 Robots. Donde recrea un mundo en el que sólo existen los robots.
A.I ( Artificial Intelligent) sigue en esa línea de androides que se insertan en la sociedad. Una gran película a la altura de la comentada. Un futuro donde las heladas y las inundaciones han devastado el planeta y donde se ha llegado a colonizar la luna. Steven Spielberg pretendió dejar en la retina otra obra de Kubrik. Parece haberlo logrado sin despeinarse.
Me reservo para el final las dos películas más interesantes que encuentro desde aquel 1982, donde aprecié por primera vez el “futurismo”.
La serie-B ha dado con la idea más original de los últimos años. Una trilogía angustiosa Cube, Hipercube y Cube Zero. Habla de una especie de cárcel en forma de cubo (el propio cubo está compuesto de otros 625 cubos menores, los cuales se reconfiguran y se mueven continuamente). Los presos eligen la prueba de intentar escapar antes que preferir la muerte instantánea (lógico), pero cada cubo guarda una trampa mortal que va aniquilando un personaje tras otro. Nunca me había angustiado tanto con una película, como con cualquiera de éstas. Blade Runner se alimenta de esa angustia que te provoca cierto malestar en el estómago. En cambio la tensión de la película y el complejo hilo argumentativo (porque no sabes que hacen los personajes allí, ni quién diseña el cubo, hasta la tercera película de la trilogía donde se explica el origen de todo) te descoloca tanto que te acaba dejando cierta jaqueca. Sigue alrededor de la estela del uso maquiavélico de la tecnología, que se acaba volviendo contra el ser humano. También a medida que avanza la trama, se ve quien es más humano y quien forma parte de todo el argumento fatalista, prefiriendo la muerte de algunos compañeros del cubo antes que la suya propia. Una película que innova tanto en el cine de la ciencia ficción como en el cine gore, con escenas sangrientas producidas por la propia tecnología avanzada que sustenta al cubo.
Y como no, Matrix (las secuelas son prolongaciones de la idea principal por tanto me centraré en la innovadora). El mundo desolador, dominado por unas máquinas que cultivan humanos para generar energía, la misma que les permite subsistir en un mundo mecanizado y contaminado (¿a qué suena?). Todo está oculto a través de un programa que imita la realidad cotidiana, que es un sistema irreal generado por ordenador y que asemeja la realidad que en teoría debería existir. El elegido es quien solucionará de nuevo la situacìón. Esta obra maestra de la ciencia ficción se basa en la misma Biblia, al igual que en 2001: Odisea en el Espacio se podía masticar ese toque religioso. Se cogen nombres bíblicos o místicos (como Trinidad, Trinity o Morfeo) a su vez maneja la originalidad de Dark City en los nombres propios (señor Libro, señor Mano, señor Ojo) en los personaje que acompañan al héroe. Tales como Cable, Interruptor, Ratón, nombres que subrayan objetos matizando la inserción de la tecnología en esa realidad pesimista y completamente mecanizada.
Esta película de unos hermanos con apellido impronunciable, no sólo pasará a la historia por su argumento, sino por dos cosas fundamentales: el hecho de innovar en lo que se conoce como ciberpunk, estancado desde la cinta de Scott. Ahora el cuero vuelve a vestir a los personajes, la gomina, la ropa oscura, lo ceñido al cuerpo, lo elegante y lo provocador y por los novedosos FX que se sitúan en un escalón por encima de los ya vistos a principios de los 90. La ralentización de las imágenes, ver las balas de las pistolas flotando, ese efecto de no haber gravedad donde los protagonistas parece que flotan en el aire, hacen de Matrix tal vez la digna sucesora de Blade Runner. Habrá que ver lo que nos sigue trayendo la ciencia ficción después de Avatar que copiará tecnología en dos futuras entregas...
Aun recuerdo mi sonrisa de incredulidad, cuando Silvester Stallone mencionaba en Demolition Man la proclamación de cierto actor musculoso en el cargo de gobernador. La ciencia ficción es la única que puede imitar la realidad, convirtiéndose en real.

lunes, 1 de febrero de 2010

En boca de Rafael Chirbes


El hombre al que he entrevistado me revela que se siente más escritor que periodista. No se ha relacionado mucho con la actualidad; ha huido mucho de ella; sólo le interesa por curiosidad y le resulta bastante aburrido, le aporta bastante poco a su persona. El último premio que le concedieron por su nuevo libro comenta que le ha aportado noches de copas con amigos y buena gente. Matiza que la gente de Zaragoza es muy amable y simpática. Se siente muy feliz al saber que un título suyo, ha servido para crear el nombre de una asociación de escritores de Fuenlabrada. Le hago otra pregunta donde le doy a elegir entre Max Aub y Benito Pérez Galdós (tras documentarme sobre él, descubro que al primero le admira mucho y el segundo aporta bastantes rasgos y estilo a sus obras). Acaba por no inclinarse por ninguno. Según éste, sería como si te dieran a elegir entre tu padre y tu madre. Afirma que Galdós tiene una gran proyección y que es al siglo XIX, lo que Aub es para el XX. Ambos le han aportado mucho.
Va a publicar un nuevo libro suyo sobre ciudades, que saldrá a principios del próximo año a la venta, si la editorial lo permite. Le pregunto qué le ha aportado el dedicarse a ser periodista. Responde que acontecimientos destacables no ha tenido ninguno. Trabajar en su revista de gastronomía le ha permitido moverse mucho, estar en sitios y hoteles que en otras situaciones no se hubiera permitido visitar. Acerca de si se ha cuestionado sacar un libro comercial y no tan independiente como los que ha sacado; contesta que ni tan siquiera se lo ha planteado, que no sabe cómo se hacen y que no lo necesita. Como lo único que le queda hoy en día por pagar es su coche, no se ha visto obligado a sobrevivir de sus propios libros.
En la presentación de su nuevo libro Los viejos amigos, el autor habla de muchos temas importantes y personales. De algunos detalles que recuerdo aun destacaría:
- La comparación que hizo de los políticos en la actualidad, donde afirmó que primero te inyectan una clase de veneno, para que luego seas inmune a sus mentiras.
- Que Zapatero va por buen camino. Que está haciendo una obra de teatro, donde ha subido al escenario, primero a las mujeres y luego a los homosexuales, y que todo el mundo aplaude (esto fue antes de la llegada de la crisis).
- Habla de que hoy en día el trabajador, ya no está acorde con el contrato social. Que se lo han robado.
- La crítica que hizo de Saramago. Donde matizó que no se explicaba su rotundo éxito al escribir una vez y otra la misma historia en distintos libros. Que está mintiendo sobre la realidad. No todo es tan lindo y positivo como los personajes de Saramago. La vida es injusta, a veces, y sus libros se acercan más a ella, a la sobriedad, la muerte, la penuria y el desamor.
- Habló de su estilo narrativo (una de las dificultades que entrañan sus libros al leerlos) donde apuesta por el juego con el lector. Por engañarle, no darle las cosas mascadas, sorprenderle con un ritmo lento en la obra.
- Nos comenta a los que le estamos escuchando en la pequeña sala del Club Fantasma, en el Ayuntamiento viejo de Fuenlabrada; que nunca sabe lo que está escribiendo. Que no controla lo que escribe, sino que el propio libro es quien, por si solo, va tomando forma y cuerpo. Por ello, muchas veces se decanta por no publicar lo que hace o retocar el final o algunos pequeños detalles (como hizo con La buena Letra) hasta la saciedad.

sábado, 30 de enero de 2010

Cenicero

No me gusta el trabajo. Siempre estoy dentro de este anquilosado bar. Envuelto por el jaleo cosmopolita de los transeúntes. Lo mejor es escuchar las conversaciones de la gente: ofertas de negocios, infidelidades, proyectos, cotilleos, manías, miedos, dudas... Sin embargo, es horrible que te quemen el rostro y no sentir nada. Es lo que supone ser de cristal. Por aguantar aguanto hasta el humo. Tampoco sé si mis demás compañeros son tan serios como yo; como sólo miro al techo y no me puedo girar...
¡Qué desidia estar siempre quieto! Las tazas y los vasos al menos son besados y van de un lado a otro; además la saliva tiene que ser distinta si va destinada a un sorbo que a una calada. Tampoco hagan mucho caso de alguien que tiene una pegatina Amstel en la espalda. Claro que ellos se caen más; ver romperse un cenicero es algo menos frecuente.
Que infortunio ser un recipiente donde arrojan todo lo que ya no vale. Soporto chicles baboseados, envoltorios, chicles dentro de otros envoltorios, restos de comida masticada y sin masticar, los consiguientes palillos usados, cáscaras de pipa, céntimos... menos mal que de cuando en cuando se apiadan de mí. En fin, lo mío es una labor sustentada por la paciencia. Qué otra cosa puedo hacer. Por otro lado, y sin que nadie se entere, he de confesar el hecho que me produce mayor felicidad. Éste no es otro que cuando alguien deposita un cigarro en cualquiera de mis cuatro oquedades. Me siento completo, satisfecho, realizado. No me percato, pero seguro que, alguna que otra vez, he dejado escapar una pequeña sonrisa.
Al concluir la jornada me rescata una mano, me agita bruscamente como si con esa acción se fuera a deshacer de toda la porquería que ahorro, me pasa un paño, que por el color que muestra ya debe de oler mal y concluye aromatizándome; al menos no todo el mundo puede acabar el día laboral oliendo mejor de como lo empiezan. Humanos.

viernes, 29 de enero de 2010

La canción

Bueno. Me llamó una vez más y todo con ella me sabe a poco. No llevo la cuenta, pero creo que ya ha venido más a por mi que otras que estuvieron más encima. El otro día, hace meses en realidad, escuché una oración de una letra de Serrat: “Me diste tanto que cabía en la palma de la mano”. La maldita oración es original.
Así que, ahí estaba yo con una Heineken saboreando sus momentos. Con lo difícil que lo tiene para verme y siempre acaba sorprendiendo; esta hada y madre.
Rompo aquí para invitar al vecino de Las colinas; el que tiene una autocaravana, simpatizante de Izquierda Unida, a que ya puede quitar las luces navideñas que tiene en la parcela. No es por ser crítico ni petulante, pero visto positivamente, a este paso, será el primero en recibir la próxima Navidad.
Retomando el tema musical. Recuerdo una habitación en el hospital de Fuenlabrada llena de pacientes muy medicados. Hacía esfuerzos hercúleos por ver nítidamente las fotografías de la prensa del corazón que había en aquella sala de ocio improvisada; la única de todo el edificio en la que está permitido fumar. Leer era del todo imposible. Uno se sentía inútil con las pupilas relajadas. Harto de no lograr nada dejé la revista en la mesa y me hundí en aquel sillón azul marino roído por el tiempo y el roce humano. Un paciente con una medicación más severa que la mía empezó a tararear una melodía e intentaba cantar la letra como si los músculos de la mandíbula y de la lengua estuvieran agarrotados. Debió verme abatido sin nada que llevarme al alma y cuando se cansó preguntó que si sabía alguna letra. Intenté evadirme diciendo que era muy malo para cantar, pero se mostró tan insistente que no me quedó otra; además, ¿Había allí algo mejor que hacer?
Opté por 19 días y 500 noches de Sabina. Me lancé con la gracia que tiene un gallego de Lugo ebrio. No pude decir más que dos oraciones. Para mi sorpresa la letra se había volatilizado. Que rápido se va algo de la mente y cuanto cuesta aprehenderlo (si, con hache). -¿Ya está? Me preguntó el interlocutor vehemente con su cara inexpresiva.
¡Joder! Lo que hubiera dado por recordar la mitad de la letra aunque fuera. Más que complacerle a él, por complacerme a mí mismo.
Así que, creo que deberíamos sabernos al menos una canción entera por si alguien nos señala en una boda o en la despedida de soltero, en una misa (juraría que las plañideras a parte de llorar también entonaban temas tristes), en un cumpleaños, en una reunión familiar o en el peor lugar del mundo. Tener una letra en la manga, al menos, ya es algo.

jueves, 28 de enero de 2010

Gran Hermano 11

Vestida con una chaqueta elegante de color blanco y una falda negra (ya es hora de que la vistieran bien), en las antípodas periodísticas de su hermano, aparece Mercedes Milá para cerrar la undécima edición, que se dice pronto, del Gran Hermano (GH).
No hubo sorpresas. Ángel se vio ganador desde que celebró en el suelo la expulsión de Gerardo la semana pasada (para mi el personaje de la edición junto a Tatiana).
Lo más destacable fue que la presentadora dejó atrás el gancho de ir adornada cada semana con un fruto seco, que lo que se vio de GH12 desprendía el típico aroma a Telecinco y no era tan futurista como se pretendía, y que, al menos dentro de la falsedad, se ha hecho justicia con el ganador en un programa que perdí de vista hace diez años. También, mostraron un montaje donde se veía la personalidad de Mercedes Milá fuera del directo; más de lo mismo.
Hablando de perder. Ya no se aprecia el buen rollo entre concursantes de la primera edición y los ganadores ya no tienen tanto carisma, aunque creo que Ángel tiene más que el último que se llevó el gato al agua. Todo ello sustentado en una lógica falta de ideas y sorpresas.
¿Qué necesidad hay de seguir produciendo el mismo programa otro año?
Pues muy sencillo. Telecinco configura su parrilla conforme a estos contenidos. Además, es una obra de culto de donde salió Kiko, gran profesional donde los haya, que, a su vez, vive de las otras ediciones. Un proceso retroalimentativo muy singular. Se come y se fagocita así mismo.
Pero hay un hecho que me consterna. GH intenta o simula crear una microsociedad dentro de un hogar. Salvando las distancias del premio monetario y de la posibilidad de actuar frente a unas cámaras, la realidad siempre supera a la ficción. Con esto quiero decir que si los concursantes me han parecido falsos, seguro que en la vida real hay gente igual o peor, de hecho he visto reacciones y comentarios en algunos casos, que me eran familiares. Es más, considero que es la propia sociedad y las relaciones interpersonales las que nos empujan a vivir con el fin como objetivo antes que hacía los medios para alcanzarlo.
Conclusión, somos lo que vemos y leemos.

miércoles, 27 de enero de 2010

El fin de mi mundo

El fin del mundo. Esa fue la frase utilizada por la mayoría de los medios de comunicación para referirse al huracán que iba a asolar la costa este de América central, aproximándose a gran velocidad sobre el Atlántico. Trinidad y Tobago sería el soldado en primera línea de batalla. Una isla minúscula para algo tan colosal, la fuerza extrema del viento.
La gente había abandonado ya las calles. Todo había quedado envuelto en un vacío sepulcral. Lo único que quedaba vivo ahí fuera eran las hojas de los árboles, de los periódicos y las bolsas que corrían prestas por las calles. Los pájaros y demás animales también habían huido a algún escondite o volado, sin más, de la isla. Lo más razonable era haber huido con todos ellos, pero el mayor huracán del siglo XXI merecía un asiento en primera fila.
Paul encendió el televisor y se apontocó en su cálido y confortable sillón. Pronto comenzaría su serie favorita en HBO. Cuando empezaba la cabecera era el instante para ir al frigorífico y coger una cerveza; húmeda, resbaladiza y fría. Al regresar decidió asomarse por la ventana a ver si había empezado ya el conciertazo. Los árboles se habían detenido, las calles estaban llenas de basura, el cielo había adquirido una tonalidad gris verdoso; la tormenta estaba a punto de reventar.
Como estaba algo nervioso, Paul se apresuró a tomar asiento de nuevo. Un relámpago, el primero, quebró el cielo. Un ruido electrizante cobró presencia. Parecía como si todos los insectos del planeta se acercaran abatiendo sus alas. Luego vino el trueno, que dio pie al vendaval que aguardaba invisible ahí fuera. Los árboles se doblaban, los cubos de basura recorrían las calles de arriba a abajo; la fuerza del aire empujaba los vehículos, lentamente, sin la resistencia del freno de mano. En medio de la debacle y el ciclón estaba sólo un hombre, el único ser vivo a unos cincuenta kilómetros a la redonda. Los postes de la luz ya se encontraban abatidos en el suelo, cuando el tejado de mi casa, y gran parte de ella, desapareció. Es lo malo de la fragilidad de la rasilla. Un cascote reventó la pantalla del televisor. Se acabó la distracción. El huracán debería estar justo encima. Una bocanada de viento, una mano invisible, se introdujo en lo que quedaba de hogar y le arrebató el peluquín que se alzó por las nubes hasta perderse de vista. Se agarró al sillón para la embestida final, pero la potencia del aire, poco a poco, fue disminuyendo. Cuando sólo quedaba de nuevo el silencio, salió a la calle para comprobar que las demás casas se encontraban iguales o peor que la suya.
Ahí estaba. Incólume y hastiado. En mitad de un vertedero de escombros y sin peluca. La intención del principio no era esta.

Sobre Ferrán Adriá

Mi ilustre chef español (perdón, catalán... por si acaso). Anoche vi la noticia de tu retirada por televisión. ¿A nadie se le ha pasado por la mente que te piras porque la clientela ha bajado?
He leído los comentarios de los usuarios de El Mundo (http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/27/cultura/1264587312.html) sobre este tema y aunque cuentan que son los del propio restaurante los que eligen quienes van a comer (lo nunca visto, vamos) para mí hay mucho de crisis económica y poco de escapada romántica.

No sé cómo puedes permitirte el lujo de decir que dejas El Bulli (uno de los mejores restaurantes del planeta calificado así por vayan ustedes a saber) por estrés y por la presión que conlleva la competición de las estrellas Michelín (que a la larga será como un Óscar... si pagas ganas). Debe ser duro estar quince horas al fogón, pero la mitad de castigado que barriendo calles en invierno o descargando camiones.
He de admitir mi fuerte escepticismo hacía los restaurantes de “pitiminí” porque no concibo el precio desorbitado de una migaja de zanahoria acompañando a la milésima parte de una morcilla criogenizada (no aparece criogenizar en la RAE. Que raro) al igual que no soy partidario de los masajes impregnado de chocolate.
En el texto del diario y dirección citada con anterioridad he visto que un periodista alemán critica el uso de la aplicación de aditivos a los alimentos. Imagino que el tal Jorg Zipprick se refiere a la cocina de hidrógeno y a eso que escuché llamar cocina de deconstrucción (creo que es todo junto). No sé si de ahí viene lo de cocina molecular o de dónde; quiero pensar en afirmativo, porque las tartas que hago también llevan moléculas; de lo contrario seria como cocinar oxígeno; es decir la nada.
Retomando las estrellas Michelín (ya he caído en el porqué del sobrepeso que tiene el muñeco blanco afable) me ha surgido la inquietud sobre cómo resuelve uno de estos agentes la duda de conceder la estrella a un restaurante u otro. Y, francamente, prefiero no saberlo.

sábado, 23 de enero de 2010

Frases para mi historia

Es difícil acordarse de estas tonterias pero haré un esfuerzo y sacaré a la palestra las frases más curiosas o las que me han hecho pensar. Tampoco me quedo con todas y no recuerdo muchas. Para ser objetivo. Pondré buenas y malas, sin nombres.

1-“Eres tan feo como Arnold Schwarzenegger”: Me quedé a cuadros. Lo dijo una conocida hace la tira de años pero todavía se la tengo jurada. No le encuentro explicación porque no soy ni tan musculoso como él ni tengo el pelo cepillo. Nusé. No hizo falta mandarla al quinto... madroño. Se fue solita.

2-“Este chico... es... se parece a alguien... es atractivo”: Esta frase la dijo la hija de mi oftalmólogo. Tendrá cuarenta y pico. Es como la señorita Rotemmeyer. Una estirada del carajo. Lo tomo como un cumplido. La gracia radica en que no le salía mi parecido y cuando dije Arnold dijo: -si ese. No sé cómo me miran, la verdad.

3-“Tiene unas cacho orejas...”: Me quedo mirando al creador de esta frase. Observo que pone una cara cuando la pronuncia en plan “ETA ha puesto una bomba en Atocha”. Se está refiriendo a la monitora del gimnasio. Algunos defectos físicos mirados finamente pueden resultar sexys o normales. Medir algo sólo por lo malo es jodido (hablo con conocimiento). Sobre todo cuando esta mujer es un primor de chica desde todos los ángulos y perspectivas que la puedas apreciar. Es como decir que de trece partidos (el fútbol siempre da buenos ejemplos) quedamos invictos y alguien en el fondo salta: -¡si, pero empatamos uno!

4-“Pan”: Fue lo primero que dije según mis padres. Ante todo, la tripita llena.

5-“Se ha chocado una avioneta con una torre”: Esta frase es una de las míticas en mi vida. La dijo mi madre cuando el 11-S, refiriéndose al primer avión comercial repleto de pasajeros. Cuando vi las imágenes me dí cuenta del profundo lado positivista que tiene mi madre. Me encanta.

6-“Ha sido ETA”: Ese gran Acebes y su cara de “no he roto el plato” desde TVE1 el día del 11-M. Luego en la COPE una compañera no sé si en plan de coña o no, me dijo que cómo estaba tan seguro de que había sido Al-Qaeda. Todavía lo estoy flipando. Fue ya en 2008.

7-“Es como Matrix”: No guardo buen recuerdo de esta frase de cosecha propia. Fue un momento muy duro. Lo curioso es que seis años antes de esto hice una comparativa en un examen de filosofía en el instituto. Comparé el mundo de las ideas de Platón con Matrix y saqué una de las mayores notas... o la mayor; ya no lo recuerdo.

8-“¿Esa película la has hecho tú?”: Mi abuela dice esto cada vez que saco en el pen una película que he bajado. Quiere decir que si la he grabado yo, pero siempre hace la misma pregunta. Yo le sigo la bola y le digo que me costó un mundo ser el actor principal, secundario, director, productor, iluminador, guionista... La vacilo demasiado. Pero lo hago para que no se apalanque. También le doy, de vez en cuando, algún sustito. Me los curro bastante. Alguna vez que otra creo que me los ha devuelto la señora.

9-“Siempre has estado delgao pero tienes tu culito”: !!!Vamos yaaaa!!! Alguien que me mira con muy buenos ojos, jajaja. Un primor.

10-“Eres un chulo”: Esta frase la dijo una compañera del último lugar donde trabajé. Antes de que me dijera esto me había enumerado una serie de labores que tenía que hacer. Le contesté que eso lo hacía en nada. Siempre considero que en una empresa tienes que dar una imagen potente, agradable y sincera. Me cogió la espalda, aggggh. El trabajo no era tan complicado, en serio.

11-“Si te quedas vivirás como un rey”: Al final no me renovaron, pero esta idea me gustó porque imaginé a mi madre y abuela contentas. Qué iluso.

12-“No hace tanto calor para llevar ese abrigo. Las rayas y los cuadros no pegan”: Esta consejera a lo fashion victims hizo demasiado hincapié en el abrigo negro que llevaba ese día. De acuerdo que no hacía tanto frío, pero si sé que te vas a poner así; antes de salir de casa te pregunto que ponerme. Diossssss.

13-“Lo compré en el estanco”: Cada vez me quedo más alucinado con los instrumentos que se venden ahí para fumar y hacerte tus movidas. La dijo un experto en cachibaches. ¡¡Arriba los grinder!!

14-“Tienes cuerpo de mujer”: No sé ni qué responder. El colega que soltó esta frase sin ir ebrio (manda huevos). Decía que no tengo espaldas (cierto), que tengo el culo pequeño (cierto; no sabía que los amigos me miraban tanto la zona), que no tengo caderas ( válgame dios si me crecen un día de pronto). Lo bueno radica en que él corría como una locaza y la chica con la que está ahora..... bueno esto no es un espacio de crítica; aunque me pongan a caldo.

15-“Te escribí para saber de tí porque es Navidad”: Este colega se dejó influenciar por los villancicos, belenes y árboles de Navidad. Tiene un kit de equipamiento de primeros auxilios en el maletero. Un día me tomó la tensión, mola. Lo mismo me pido un kit para los reyes próximos.

Aquí lo dejo. Puede que haga una segunda y tercera parte.

Réquiem por un soldadito

(No sé cómo, ni de qué manera; un soldado raso y su superior comparten posición en el campo de batalla)

-¡Señor nosotros tenemos mejores armas!

-¡Tal vez, soldado!

-¡Mi señor, no importa la guerra. Lo importante es estar aquí!

-¡Avance raso!

-¡Señor. Se me ha desatado el cordón!

-¡Continúe sin detenerse!

-¡Mi señor he perdido la bota!

-¡No importa. Le queda la del otro pie!

-¡Señor en derredor ya silban balas!

-¡Prosiga con la marcha soldado!

-!Mire. Parte de nuestro pelotón huye!

-¡No se detenga!

-¡Señor se ha encasquillado el arma!

-¡Todavía conserva su machete!

-¡Mi señor. Son más numerosos y están mejor posicionados!

-¡Corra hacía sus trincheras!

-¡¡Señor me han dado. Moriré!!

-Todos morimos. Vuélvase y llénese de júbilo con todo el camino recorrido.

miércoles, 20 de enero de 2010

Queridísimo misántropo:

Con motivo del desastre en Haití, del que no voy a hablar, porque una imagen vale más que estas palabras, ha saltado a la opinión pública un personaje al que voy a llamar "Y". Este "Y" era el típico millonario a lo Ciudadano Kane; es decir, el que lo tiene todo y no tiene nada.
De pronto le ha llegado la muerte y antes de este hecho ha tenido la sana idea de dejar toda la herencia a la familia real (sin mayúsculas) al no tener descendencía. Menos mal que la realeza ha tenido diligencia y ha obrado con sentido común; destinando la cuantía a los afectados por el terremoto. No sé qué se te pasó por la chola. Te imagino con canas y las gafas de pasta, en ti ortodoxas. No me hubiera gustado intercambiar contigo un hola, ni probar lo rancias que tenían que estar ya tus pastas. Tal vez, en tu soledad, recurririas a las profesionales del amor. Los únicos angelitos que aguantaban tu áspero trato y tu baba agria.
A pesar de todo, no te culpo exclusivamente a tí. Tus padres son los culpables de edificar una familia que, a veces, como en tu caso, acaba en tragedia.
Soy de los que opina que el no tener hermanos es como tener un hogar con las cañerias en mal estado o un vehículo sin seguro. Y más en los tiempos que corren; donde no se sabe lo que buscan ellas, ni lo que queremos encontrar nosotros.
El número uno es egoista y ganador. Fernando Alonso es un uno y Cristiano otro (el once titular del Real Madrid es un diez más uno). El dos y el tres son números mágicos. Las Williams son dos que compiten por ser una. El arte y la gracia de los Tricicle, que son tres (uno más uno más uno).
Pero hay más parejas famosas como Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Thelma y Louise, Laurel y Hardy, Simon y Garfunkel, Bonnie y Clyde o el coyote y el correcaminos.
Un contraejemplo sería Zapatero que es un ciento cien y así nos luce la barba. Y si vemos la cantidad de artistas que se desvinculan de sus parejas o grupos y deciden ir por libre... ¿cuántos triunfan?
En fin señor "Y". Que poca falta le hacías a esta sociedad. Que vacías tienen que estar las salas psiquiátricas sin personas como tú. No sé quien se habrá atrevido a escribir algo alagador en tu lecho.

lunes, 18 de enero de 2010

GLOBOS DE ORO 2010.


Como cada año se han concedido ya estos premios que suelen ser la antesala de los Óscar ®.
Nos ha quedado la lectura de que ni Pe ni Pedro se han llevado el caramelo a la boca (lo más seguro es que no se hayan rascado tanto el bolsillo para ello).
Avatar se confirma como la mejor película del año y sube a las nubes a su director con otro premio más en su carrera (a ver qué dice este año después del: -I´m the king of the world!!!). Tiene el camino hacía los Óscar ® lleno de firmes adoquines.
La gala ha tenido de todo. Ha repartido a las nuevas promesas y a las grandes glorías (Meryl, ¿cuándo te retirarás?).
Se ha hecho justicia con Mo´nique, UP, Mad men, Robert Downey Junior (dios mio lo que tiene que cobrar su agente) y Cristhoph Waltz del que sólo he podido oír su actuación absorbente y malévola.
Los desaparecidos de la noche fueron House (muy lógico), Mujeres desesperadas (más lógico), Hung, Distrito 9 (a mi parecer la mejor cinta del año), la banda sonora de Luna Nueva (muy por encima del largometraje) y la ausencia más llamativa es La cinta blanca de Michael Haneke. Algo inexplicable, francamente (menos mal que nadie me lee, porque esta película ha ganado el premio).



Lo mejor fue el apoyo de la gran mayoría en el desastre de Haití, portando lazos de solidaridad. Espero que alguno haya destinado algo.


Aquí os dejo un cortapega de los resultados.


1.- MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Mo'nique - "Precious.
2.- MEJOR ACTRIZ EN UNA SERIE DE TELEVISIÓN - COMEDIA O MUSICAL: Toni Collette - "United States of Tara"
3.- MEJOR ACTOR DE REPARTO EN TELEVISIÓN: John Lithgow - "Dexter"
4.- MEJOR PELÍCULA ANIMADA: "Up"
5.- MEJOR ACTOR EN UNA SERIE DE TELEVISION- DRAMA: Michael C. Hall - "Dexter"
6.- MEJOR ACTRIZ EN UNA SERIE DE TELEVISIÓN- DRAMA: Julianna Margulies - "The Good Wife"
7.- MEJOR CANCIÓN ORIGINAL: "The Weary Kind" - Crazy
8.- MEJOR BANDA SONORA: Michael Giacchino - "Up"
9.- MEJOR MINISERIES PARA TELEVISIÓN: Grey Gardens (HBO)
10.- MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA O MUSICAL: Meryl Streep - "Julie & Julia"
11.- MEJOR ACTOR EN UNA MINISERIE DE TELEVISIÓN: Kevin Bacon - "Taking Chance"
12.- MEJOR ACTRIZ EN UNA MINISERIE DE TELEVISIÓN: Drew Barrymore - "Grey Gardens"
13.- MEJOR GUIÓN CINEMATOGRÁFICO: Jason Reitman - "Up In The Air"
14.- MEJOR ACTOR EN UNA SERIE DE TELEVISIÓN- COMEDIA O MUSICAL: Alec Baldwin- "30 Rock" (NBC)
15.- MEJOR PELICULA EXTRANJERA: "The White Ribbon" (Alemania)
16.- MEJOR SERIE DE TELEVISIÓN- DRAMA: Mad Men (AMC)
17.- MEJOR ACTRIZ DE REPARTO EN TELEVISIÓN: Chloë Sevigny - "Big Love" (HBO).
18.- MEJOR ACTOR DE REPARTO: Christoph Waltz - "Inglourious Basterds".
19. MEJOR DIRECTOR: James Cameron - "Avatar"
20.- MEJOR SERIE DE TELEVISION- COMEDIA Y MUSICAL: "Glee" (FOX)
21.- MEJOR PELÍCULA DE COMEDIA O MUSICAL: "The Hangover"
22.- MEJOR ACTRIZ DE DRAMA: Sandra Bullock- "The Blind Side"
23.- MEJOR ACTOR DE COMEDIA O MUSICAL: Robert Downey JR- "Sherlock Holmes"
24.- MEJOR ACTOR DE DRAMA: Jeff Bridges- "Crazy Heart"
25.- MEJOR PELÍCULA-DRAMA: "Avatar"

jueves, 14 de enero de 2010

HUNG (Superdotado)

Andaba yo aburrido en mi sofá cuando di de imprevisto con el estreno de Hung (Superdotado) en Canal +. La serie estadounidense nos trae a un perdedor (Thomas Jane. Deep blue sea, The Punisher) padre de dos hijos oscuros (no góticos) que intenta ganarse su cariño. Es el protagonista principal de la función. Está separado de su mujer (Anne Hache) que también quiere acaparar la atención de los chavales. Ray (Jane) es profesor de baloncesto de instituto, pero no cae demasiado bien a los alumnos porque les insulta. Las deudas le llegan al cuello y encima vive en una tienda de campaña. La vida no le sonríe y decide apuntarse a un curso para potenciar sus aptitudes y hacerse millonario con sus ideas y proyectos. La única salida que se le ocurre a Ray es sacarle partido a lo que tiene entre las piernas; su gran miembro. Pero es demasiado insulso y una amiga escritora (que ya ha probado su encanto) le ayuda a matizar y enfatizar su atractivo y el trato con el género femenino. Todo un arte.
Por lo que llevo visto la comedia pinta bien y ya han nominado a su protagonista a los Globos de oro ®. Habrá que darle tiempo, pero viene bien algo novedoso frente a las series reiterativas que se siguen produciendo.

lunes, 11 de enero de 2010

El significado de las palabras

Eduardo Mendicutti.
Ganas de Hablar.
Barcelona. Editorial Tusquets Editores. Colección Andanzas .Febrero de 2008.
305 pág; 18 euros.


El autor gaditano, Eduardo Mendicutti, ha conseguido elaborar una buena novela. Ganas de hablar es una obra que retrata la vida de un homosexual, Paco de 76 años, que ha conseguido ser toda una institución en La Algaida dedicándose a realizar la manicura a las mujeres adineradas del municipio. Gracias a ello le dedicarán una calle (aunque finalmente sea superpuesta) con el nombre por el que todos lo conocen, El Cigala. A modo de MacGuffin, el escritor te arrastra por el mero hecho de saber si al final, verdaderamente, le conceden o no la calle; pero el verdadero gancho es el personaje de Cigala, que, frase a frase, te va insertando en su mundo. En cuanto a la forma del libro hay que destacar la encomiable labor de Mendicutti en la distribución y disección de episodios y libros. La novela consta de dos libros; el primero de doscientas sesenta y una páginas dedicadas a la Calle Cigala y el segundo, y final, de treinta y tres páginas dedicadas a la Calle Silencio (calle por la que los vecinos pasean al Cristo del Silencio y a la Señora de la Desolación. Dos nombres que guardan relación con la vida de Cigala y que el pueblo de La Algaida no quiere suplantar por ser una calle tan emblemática). Dentro del primer libro, del que se sustenta la novela, hay catorce capítulos que representan los catorce días que van desde el 23 de marzo hasta el 6 de abril. El segundo libro comienza el 12 de abril lo que significa que el tiempo de acción de la obra transcurre durante veinte días, pero hay un lapso entre el final del primer libro y del segundo en el que el autor no narra nada entre el 6 de abril y el 12; generando un vacío desconcertante. Siguiendo con la estructura formal, destacar que dentro de cada capítulo hay símbolos que sirven para marcar elipsis narrativas y que el escritor utiliza para no perder al lector y darle un respiro; suelen ser acciones poco importantes o dilaciones del narrador. Hay nueve en total. Ganas de hablar está contada en primera persona, a modo de monólogo interior, y ese narrador es el protagonista principal, El Cigala. Los demás personajes secundarios se presentan a través de la narración del protagonista; apenas hablan ellos mismos. Este recurso no funcionaría si el personaje no fuera tan redondo. Además, este hecho es significativo porque el lector conoce a los personajes desde el punto de vista y las opiniones que el narrador concede. En lo referente al lenguaje habría que indicar que es otro protagonista más por cinco razones. La primera es que gracias a este recurso el lector puede apreciar que el personaje principal es analfabeto y que lo que escribe está incorrecto porque sólo conoce esas palabras de haberlas oído en las conversaciones, en vez de verlas escritas. Algunos ejemplos son: Feiry por Fairy, vivaporoux, petisuit, arradio, esquins, gais, Blas, Odri Jerbur, récor guines, zenqui por thanks you, zapin por zapping, Robin Jud y un largo abanico. En segundo lugar, todos los personajes guardan el decoro. De este modo el niño de la Batea se expresa como joven que es: “ostia del copón, movidón total” y Cigala emplea un vocabulario regional que denota realidad, como cuando habla del alpechín (líquido maloliente sacado del hueso de la aceituna) y que, a su vez, puede trabar la lectura a lectores de otras comunidades que no sepan que es, por ejemplo, un pipijierve. Dentro de este decoro del narrador también está el uso incorrecto de palabras con “a” inicial, típico de Andalucía como atorrarse o amoto y en cierta ocasión el protagonista quiere ir al cine a ver Brokeback Mountain, un largometraje gay. En tercer lugar, a través del lenguaje se plasma el humor que Mendicutti quiere transmitir; es el caso de la multitud de sinónimos que emplea para referirse al miembro masculino: tubo de escape, trompetín, mandado, pichón, cencerro, mandoble, retablo mayor, rabo de toro, almocafre, alfeñique y lo mismo sucede con el miembro femenino: pringá, raja del precipicio, cococha de urta, boniato, tejeringo, mollete, mortadela, torrija, cazón y gatillito del gusto. En cuarto lugar, algunos personajes guardan en sus nombres determinadas funciones; es el caso de Caimán el pescadero y Manolito Valiente que se arriesga a llevar a cabo una emisora de radio él sólo. Y ya, en último lugar, destacar que Cigala se expresa a veces en femenino y otras en masculino, rasgo que muestra la psicología del personaje; es un hombre que se siente mujer. El Espacio en Ganas de hablar es también importante. En los espacios cerrados se producen los pasajes tranquilos o felices como las manicuras, las pláticas y cuidados con su hermana Antonia que tiene Alzheimer y viven juntas, las zalamerias con el párroco Pelayo en la iglesia, que recuerdan a La Regenta; mientras que en el exterior está el peligro, como las amenazas de los skins mandándole al paredón, las malas miradas de su hermano Ramón que hace tiempo que no se hablan o el malestar público ante la suplantación de la Calle Silencio por la de Cigala. Por otro lado, hay un recurso que ya empleó Miguel de Cervantes en El Quijote. Aparece a lo largo de las páginas 201-203 y el pasaje habla de unos escritores que van a ver a Cigala para entrevistarla y él (o ella) les invita a una sopa de tomate que uno de los escritores promete incluirla en su próxima novela. De este modo realidad y ficción se entrelazan y Eduardo Mendicutti consigue salir así en su propio libro. Debido a que es una obra cuyo contexto se localiza el 21 de marzo de 2006, es fácil de descifrar por la proximidad de los códigos de interpretación. El autor añade multitud de valores extrínsecos a la publicación procedentes de su profesión de periodista y crítico literario como el cambio climático (pág: 13-15), la religión, el problema de ETA (pag: 106, 109, 114, 137...) la inmigración ilegal (pag: 48-49) y una crítica continua a la burocracia y a la suplantación de las nuevas tecnologías en los modos de comunicarse. Por último, nombrar algunos aspectos secundarios de la obra como el sutil erotismo o el humor agridulce. Por buscar una referencia cinematográfica a este libro podría ser cualquier largometraje de Pedro Almodóvar. Ganas de hablar nos viene a transmitir que el silencio amarga y corroe por dentro; es una crítica al silencio de una sociedad y, de paso, al modelo en espiral de Noelle Neumann.

Una escritura vacía

El ángel más tonto del mundo
Christopher Moore.
La factoría de ideas. Madrid. 2008.
249 Páginas, 9.90 euros.

Este escritor americano, cuya obra está influenciada por John Steinbeck y Kart Vonnegut, humanista el primero satírico el segundo, se ha quedado sin ideas. La publicación ha tardado cuatro años en ser traducida, pero ya está aquí. El ángel más tonto del mundo es otra incursión más en una realidad sobrenatural que envuelve a unos personajes, supuestamente, normales. El argumento del ejemplar gira en torno a un muchacho llamado Josh que ve cómo matan a Papa Noel (en realidad es el ex-marido disfrazado de una de las protagonistas, Lena Márquez) y pide que por Navidad vuelva a la vida. Es decir, el autor intenta hacer Pesadilla antes de Navidad pero sin Tim Burton, el equipo técnico ni el compositor; el resultado, esto. En cuanto a la forma de la novela decir que está dividida en veintidós capítulos más uno extra, a petición de amigos y fans, que dice tan poco como los anteriores. De hecho el capítulo dieciséis consiste en una sola frase.
Este es un mal recurso, pero en este caso se percibe como virtud. Habría que matizar que dicha distribución está mal diseñada ya que dentro de cada capítulo hay otros internos y no están considerados como tales. Cuando pasa de Molly a Tucker Case y de este a Lena Márquez, habría que indicarlo con algún símbolo porque la trama varía.
En lo referente al contenido hay multitud de incongruencias. Para empezar la forma de actuar y de hablar no se corresponde con lo que se espera de los personajes; una motivación menos. Un agente de la ley no puede gritar en público: -¡zorra!-, ni, mucho menos, llevar veinte años en el servicio fumando hierba y que no le hayan hecho ningún control rutinario. Tampoco es acorde que una mujer mate a su marido con una pala y a la hora se esté acostando con un agente de la DEA. Con estos indicios ya no se puede afirmar que la obra de este escritor nacido en Toledo, Ohio, se basa en situar a personajes “normales” en situaciones sobrenaturales. Lo mejor que tiene este best-seller es el factor extrínseco, donde los códigos están muy implantados en nuestra sociedad.
El libro vende el american life y son innumerables los ejemplos: un personaje bebiendo el refresco light, comiendo una hamburguesa, la cerveza Budwaiser, la Playstation, las gafas Ray-ban del murciélago que habla español, etc.
Por mucho que Christopher Moore se empeñe en negar que sus libros, aunque ya tengan comprados los derechos, no van a ser adaptados a la gran pantalla, se equivoca. El libro es otro guión más, como todo best-seller que se precie. Cumple a la perfección las reglas: escritura rápida y, por lo tanto, poco lograda, personajes planos con un bagaje psicológico nulo y la sensación al concluir la lectura de que puede haber una segunda parte.
Por último, destacar el recurso de la utilización de personajes que ya salieron en otras novelas. En este caso no concuerdan mucho porque da la sensación de que a este americano se le ocurrió, un buen día, inventarse nueve personajes e insertarlos, a su antojo, en todas las publicaciones. Además, en este libro no mezclan bien, aunque puede formar parte de la sátira que sustenta la obra; pero hasta un subgénero como este guarda ciertos parámetros.

La dureza invernal


Hay que reconocer que no estamos preparados para este temporal. Tampoco es que sean normales estas bajas temperaturas, pero se podría hacer mucho más de lo que se hace. Si centro el percance en mi localidad, he de afirmar que comenzar a esparcir sal en el asfalto a las once de la mañana es equivalente a perder un día de trabajo para los que se quedan aislados y dejar placas heladas en algunos tramos puede acarrear algún que otro susto. Si lo amplío a una perspectiva nacional los causantes del desbarajuste son los mismos; los consistorios y, en mucha menor medida, la guardia civil.
No voy a decir nada nuevo; pero habría que reincidir a modo de queja (o casi de súplica) que los impuestos deben ir destinados a un buen sistema de canalización del agua en las calles y a un buen drenaje en los asfaltos. Sobre el papel es así, pero en la práctica...
No sólo es la nieve, que puede haber como mucho tres o cuatro días al año; lo malo es la lluvia que al encontrarse las alcantarillas repletas de... no sé; convierte a veces el paisaje en un pequeño pantano (con lo desértico que está Daimiel).
Los programas de televisión abren sus chiringuitos y no cesan en mostrar lo extremo que es el clima peninsular: gente que queda atrapada en sus coches, vehículos que los arrastra una riada, muertes por patinazos, por ahogamientos, muertes por muerto.
No falta el paisanaje autóctono: -¡Aquí, hace años que no nevaba tanto!
Las mismas declaraciones año tras año. Que poquita memoria tenemos, carajo.
Ayer, por cierto, 10 de enero de 2010, hacía cincuenta y cuatro años que no nevaba por Sevilla. El cambio climático y sus efemérides.

sábado, 9 de enero de 2010

Perdido

Perdido en el desierto de mis plagas;
daga que descarnas el sinsentido,
carnaza de todas tus añoranzas.
Palpito más ilusión que latidos.

Levanté otro muro con amistades.
La vil inquietud siempre trasnochada
ducha en desligarme los alamares,
trepamuros con piel de salamandra.

Camino sin mapa ni más caminos;
espejo en la arena como horizonte,
sin lana, cómo he acabado en Minos.

¿A qué sabrá Venus en otros montes?
Sin Frestón; que hastíos son los molinos;
mi buque navega sin polizones.

Recuperé deseos del mortero;
las migajas del eden intangible.
Primavera anhelada por febrero,
paladar que sabe a uva y gengibre.

Guiado por una cálida estrella,
veo su luz cuando cae el ocaso;
tampoco me complace dicha estela.
Las langostas contra tu minotauro.

viernes, 1 de enero de 2010

Soledad, no te quiero.

Soledad duerme en mi regazo. A veces, viene con el apellido Tristeza o con Melancolía y otras, las menos, la oigo reír a lo lejos. Qué viste en mí. De qué te enamoraste. Sólo soy como el resto, pero parece que conmigo te regocijas. Hay albas en los que me abres el pecho, de medio a medio, y me haces sentir como un retrato de Frida Khalo. Malvada y cruel como pocas. Envidiosa de mis amigos que sólo me deseas para ti. Mezcla idónea de amante y enemiga.
Has manchado toda la ropa de tu oscuro carmín. Ansías tanto roce que mi piel a quedado impregnada con tu aroma.
Nunca me gustaste pero aquí seguimos.
También he de confesarte que te soy infiel y siempre lo he sido. Tengo ilusión por otras chicas y compañeras. Imagino escapadas, besos, abrazos, miradas, vaivenes, sueños que te roban minutos y se los concedo a ellas; más lo que he hecho alguna vez y no te cuento. Mentiría si afirmase que es sencillo desligarme de tu embrujo; tú, tatuaje en el alma; vaho plácido de todas mis ventanas. Tienes el don de la ubicuidad e intromisión y aunque no haya candados para ti, quiero que seas consciente de toda la alegría que tanto repudias, porque aunque quieras amordazarla no puedes desdibujar los nombres que moldean mis labios. Por muy gélidas que tengas las manos, por muy enamorada que estés.