miércoles, 29 de febrero de 2012
Día de radio
martes, 28 de febrero de 2012
Lo último de Coldplay
En 2011, la banda británica Coldplay, grabó y editó un nuevo disco producido en Estados Unidos gracias a Emi Records, ATV Music Publishing, Hollywood Records más su sello personal Parlophone. Un trabajo de estudio, que sigue por su misma senda de siempre dentro del pop, que les ha llevado tres años sacarlo a la luz desde el anterior, y también, muy recomendable, Vive la vida.
Los cuatro músicos británicos decidieron llamar al actual Mylo Xyloto y cuenta con una serie de buenas canciones, algunas, incluso, ya han pasado a formar parte del repertorio clásico, del que podrían tocar en cualquiera de sus conciertos. Son los casos de Paradise o Every Teardrop is A Waterfall, aunque esta última ha generado un gran revuelo en las redes sociales por su alto parecido con la irreutilizable Ritmo de Valencia y se ha llegado, incluso, a acusar a la agrupación de plagio.
Otros aspectos igual de importantes de Mylo Xyloto es que se ha rodeado de varios artistas que están en la cumbre del pop o son leyenda viva; es el caso de Rihanna con Princess of China o la colaboración, más que notoria, de Brian May, el todavía componente de Queen en la última canción del disco a modo de despedida. Las dos colaboraciones mezclan bien, aunque quizá más fusionada la de él.
También en su contra, cabe destacar, que las canciones a veces sirven de intro a la siguiente, es decir de “pretemas” y esto tiene una lectura positiva porque amplifica la sensación atmosférica de todo el concepto del conjunto musical, pero resta producción al ser sacrificadas tres canciones que introducen a otras, por lo que si el disco cuenta con catorce temas, habría que decir que en verdad y como tal tiene once completas con ritmo y letra.
Habría que resaltar también el toque personalísimo de la banda de música, dicho lo cual lo impregna todo, hasta los videoclips y toda la serigrafía, diseño de las portadas e interiores del cd más los decorados en sus conciertos, muchos de los cuales guardan relación con el merchaindaising elegido en cada trabajo.
De momento, y si Blur u otra agrupación más minoritaria no hacen su mejor versión, al menos en las islas británicas, la banda de Chris Martin seguirán siendo un punto de referencia… otro más.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Capítulo 1
Le ardía la mirada y le palpitaba el pecho, sin embargo tenía las manos heladas por los nervios. Sobre uno de los escenarios más conocidos de la Gran Vía, allá arriba subido con el calzado apropiado para claqué como era debido, se podía calcular, de buen ojo, cuánta asistencia había en el estreno: mucha o poca o lo que era lo mismo muchos rostros frente a la visión de incómodas butacas vacías, pero al menos de momento y por algún tiempo no iba a ser el caso. Así que se regocijó pensando en lo bien que le iba a sentar el sueldo aquel mes. La sala, bajo un bombín negro característico de uno de los más celebres cantautores de España, estaba a rebosar y eso que al entrar para ver la función no era una acción barata y sencilla. El conseguir una entrada era digno de manos hábiles y bolsillos acomodados. Noventa euros en algo así no era una ganga y si se multiplicaba por el número de asistentes salía un bruto excepcional. Uno de los mejores de su extensa carrera. Antes de entrar, cuando iba por la calle, se había conmovido por el extenso número de indigentes que había resguardándose del temporal invernal que congelaba el asfalto, fachadas y aceras; aunque hasta la fecha no estaba siendo muy severo… parecía estar conteniéndose, quizá. No lo olvidaría cuando pasó una época en la que él también tuvo que lidiar con el hecho de vivir a la intemperie. Fueron solo dos meses, pero suficiente para no pasarlos por alto todavía y seguro que nunca jamás. ¿Y si el azar le jugaba otra mala pasada? Por eso deslizó entre su mano, que ya estaba fría, un par de euros, al cartón de vino vacío que hacía de monedero público en las peticiones de un pobre desatendido. Así calmó su miedo y también la conciencia… Ahora faltaban menos de diez minutos para que todo echara andar. Los músicos se habían subido a la primera planta del escenario móvil y estaban preparando sus instrumentos pero sin poder tocarlos. Lo hacían un poco a ojo, por intuición, en ello correspondía la “magia” musical. Los demás compañeros de actuación ya se habían enfundado en la ropa elegida y confeccionada exclusivamente para la representación. El encargado de la iluminación comprobaba que todos los focos estuvieran en orden. Eso la hacía falta a él otro poco de luz y ya no bajaría de la cima. Comenzaba la actuación aunque él llevaba en una obra toda la vida. En este caso y por casting a él le tocaba hacer de tonto… podría representar cualquier personaje de la escenificación porque el mundo era eso, un vulgar papel y él, cómo no era un ladrón de identidades, el actor perfecto. De pronto el tiempo corrió algo más rápido y las luces de la sala se apagaron lo que mitigó también el cuchicheo de los asistentes, que veían como empezaba la sesión de tres horas de duración con un escaso descanso a la mitad. Para hacer más caja, nada más, que se cobraba el librillo de información teatral que en otras obras se regala. Pero esto es Madrid capital y Gran Vía, nada menos. La lástima era que él no tuviera acceso a esa pequeña cuantía. Se lo llevaba todo la compañía. Aunque sospechaba que la cifra en euros era muy escueta. Así que, de momento no iba a meter mano ahí. No podía parar de pensar en el maldito dinero. Le encantaba contarlo una y otra vez y luego olerse los dedos. Ese aroma a cuantía, bonanza, beneficio. El telón de madera se abrió… ya estaban actuando aunque sólo sobre el escenario era realmente él, por eso lo amaba tanto; fuera de allí quedaba tan desdibujado como un «sin techo». Por cronómetro tardaba siete minutos en hacer su primera aparición. Tenía que conseguir ligarse a la protagonista. Lo cual ya era cómico porque el público desde el comienzo sabía que era un ingenuo. Francamente lo ingenuo era creer que los actores de cualquier medio y profesión no pasaban hambre. Para empezar existen unos casting que tienes que ser muy ducho en la actuación no sólo para superarlos sino para avanzar al siguiente nivel de selección. Luego está en que uno nunca sabe a qué atenerse en pruebas semejantes. A veces le toca el bueno y le pide hacer las mayores perrerías que se le ocurran y digo perrerías porque en ocasiones te piden que imagines la muerte de un ser querido, cuando toca el malo y pide que le recrees algo de una manera simple y somera. Lo bueno de lo que podía predisponer es que él sabía cuando alguien iba de poli malo sin serlo, entonces por si acaso se esforzaba más de la cuenta. Quedaban dos minutos para salir… y el guión, qué decir del guión. Pues que le había costado dios y ayuda insertarlo en su cerebro. César era muchas cosas, pero entre ellas no se encontraba la memorización de textos y movimientos. Aún así tenía su estrella y tras mucho esfuerzo consiguió retenerlo bien amarrado a su memoria… o eso creía él. Todo estaba listo para hacer su aparición. Qué estupidez ver los momentos determinantes en la vida de uno de manera lenta como en las películas. En la vida real todo se acelera y desvirtúa, mareando al estómago: la puerta del personaje principal se cerró, la orquesta le daba paso, los otros compañeros de reparto hacían lo propio en lo que se conoce comúnmente como «mantenimiento de la escena» es decir, movimientos naturales de cada uno para amplificar la sensación de realidad, la luz le enfocaba de lleno, su momento estaba a punto de llegar cuando, César, el César, se quedaba completamente en blanco sin saber por dónde salir.
lunes, 20 de febrero de 2012
Retrosucesos
Pienso en Manuel Vicent, Vicente Verdú, Lucia Etxeberría o Rosa Montero. Escritores que no sólo escriben sus libros en una editorial de prestigio… sino que también desarrollan su contraportada del diario semanalmente (diaria si vamos uno por uno). Algo de chispa tendrán cuando pueden con ello pero hoy no sé por dónde empezar. Tampoco me quiero comparar a ninguno, más cuando hay alguno que no es de mi devoción pero hay que reconocer su profesionalidad y denuedo. Bien, se me ocurre hablar de los Goya ¿representan algo? Probablemente la inversión que hace un Ministerio de Cultura en la cinematografía nacional, que tiene grandísimos productos a los que no hace el menor caso y otros a los que sobrevalora sin un motivo aparente o quizá sí; la posible presión de las televisiones privadas. El hecho es que la ceremonia fue anoche y tampoco se creó gran expectación en ver si la mitad del antiguo dúo Cruz y raya se alzaba con la estatuilla del gran Francisco. Algunos tuiteros reflejan en sus críticas que la presentadora Eva Hache no estuvo a la altura de las circunstancias (es curioso como todos hacen referencia a que la Gala esto y aquello pero dudo que sepan en realidad cómo debería de ser el evento… yo tampoco lo sé, ¡ojo!) y me pregunto quién puede estarlo en una gala que dura tres horas. Luego podríamos entrar al trapo con que si la gran triunfadora es tan buena como dicen o si por el contrario no es que no había nada mejor, pero uno aquí el tema con Mediaset, la colaboradora audiovisual de Telecinco que invirtió en No habrá paz para los malvados o mejor aún, que está obligada a predestinar un tanto por ciento de su presupuesto por ley a productos cinematográficos y televisivos, como La Fuga. Bien pues para zanjar ya el tema, y creo que nunca he hablado de ella, resulta que Belén Esteban dijo la semana pasada que la causa de la crisis fue cuando aprobamos el euro. Esta opinión caló en el plató y algunos compañeros la tildaron de ser una retrógrada. A mi entender, esta vez, no esta falta de razón ya que políticamente hablando se están refiriendo en la política exterior a otra crisis más dentro de Europa. Menos mal que el fuego no se apagaba con más fuego.sábado, 18 de febrero de 2012
Editorial 2012
Para aquellos que todavía, por el motivo que sea, afirmen no conocer a La Buena Letra, hemos de decir que somos un grupo dinámico para aportar las ideas de siempre al proyecto anual (recitales, revistas, la página web, actividades lúdicas para la Feria del Libro, cabalgata de Reyes Magos, colaboración con el intérprete Elpidio Castiñeiras en el perfeccionamiento de la lectura y escritura) y las nuevas (ser entrevistados por un periodista en una emisora de Navas del Rey y apareciendo en cuñas publicitarias de la SER de Fuenlabrada, ciudad donde, hoy en día, seguimos manteniendo la sede, también se unirá una nueva colaboradora al piano para los recitales y así obtendremos una actuación con dos músicos diferentes en estilos y partitura, más tiradas de revistas, nuevo diseño de ellas y la unión de un relato colectivo con grandes dosis teatrales). Y ahora están las intrínsecas, que no se aprecian, ni se saben concretamente si son ex o in, pero siempre permanecen intactas: las ganas de pulir su escritura, la motivación por leer mejor y hacer que el público disfrute y se entere de lo que se le está exponiendo o recitando, ganas por convivir con los demás miembros de la asociación cada viernes y aprender en ámbitos literarios y personales, salvando los muros donde se engloba dicha unión y llevándolos fuera de ellos. Porque los sujetos que hay en ella son más que eso; amigos. Nuestro horario es los viernes de 19:00 a 21:45 y créanme si os gustan las letras llegará el momento donde un día se os hará corto aunque uno de las posibles propuestas para el próximo año podía ser el de reunirnos más tiempo a la semana o durante ese día, siempre y cuando contemos con el apoyo burocrático y personal. Si alguna vez han sentido el impulso de compartir una afición con gente sencilla, culta y sociable, no lo duden y pásense por la C/ Gijón S/N, del centro cultural La Paz, en el barrio de El Naranjo y compartan con nosotros sus inquietudes del enraizado mundo de la escritura y cuando menos se lo esperen ya serán uno más.
jueves, 16 de febrero de 2012
Por los polígonos
La calle estaba húmeda y vacía. Pedro no paraba de pensar en todo lo que representaba el estar allí, se viera como se viera. En el polígono no hay tanto por hacer cuando no estás descargando un camión, subiendo fruta, conduciendo un toro mecánico o recopilando palets europeos para venderlos luego a diez euros la unidad o más si se le echa argucia. Así que por lo que había venido él a semejante lugar era solo cosa suya… de nadie más y así debía de ser. Era una de esas tardes noches de febrero, en la que llevaba cayendo una leve cortina de agua desde mucho antes del amanecer. Esa condición térmica y meteorológica que impedía la acción de la helada mientras llueve. Por el suelo había ya algunos charcos que reflejaban la luz de las farolas y también el cielo gris cada vez más oscuro. Un coche patrulla, de la policía local del distrito en el que se encontraba Pedro, le sorprendió por la espalda. Éste se giró sin pensarlo y la pareja de agentes le miraron un tanto escépticos… pero no fue cierto. En realidad los agentes actuaron como si allí fuera sólo corriera el aire. De hecho hicieron la vista gorda. Cómo pudieron hacer eso con lo que él podía llevar en la mochila. En la calle Sol, sólo pasaba él y no redujeron ni la velocidad para comprobar, al menos la etnia o su clase social. Al fin y al cabo era lo esperable, pero tal vez aquellas cavilaciones no fueran más que pérdidas de tiempo subjetivas del sujeto. Por lo tanto siguió caminando: notando el frió como ajaba sus labios, como secaba sus ojos y removía su pelo, que junto al movimiento de sus brazos, para llevar la inercia de la zancada, le hacía parecerse un ser acromegálico. Allí estaba él, perdido del jaleo urbano y suburbano. Entonces quizá estaba fuera de la sociedad. Si aquello sólo era silencio y la patrulla le había pasado por alto, tal vez estaba en orside, como se decía antes de que naciera… lo había conseguido, qué fácil había sido. Aun así tenía que esperar a que llegara su contacto. Se apoyó en el muro de la nave número diecisiete, una pared en ladrillo visto y cuya fachada se encontraba en bastante mal estado. El cartel de la empresa permanecía descolorido muy a juego con un mundo de sombras, de sonidos no escuchados, de caras B. Y esos buzones rotos, abollados, apaleados… ¿acaso la gente en derredor ya no quería estar informada y había bajado los brazos sin levantar la mirada? Curioso lugar de arrabal donde por el día se suponía que era un fluir de movimiento laboral y que por la noche todo quedaba desdibujado para conseguir vayan a saber el qué. En el fondo se sintió alguien afortunado porque por unos minutos había dejado de pensar en las deudas, en el peso de su mochila y había distraído la mente cautivado por aquel ecosistema vació y repleto de ratas por los callejones, gatos que se las comían, los que las alcanzaban, y perros famélicos que ya no tenían, desde hace algún tiempo, con quien jugar. Pero ahora no había ni rastro de ellos. Fue su imaginación quien los puso a todos allí. Pedro abrió el macuto, por hoy ya estaba bien de buzonear. Su hermana pronto vendría en su búsqueda y se lo llevaría casa, bajo techo, resguardado de aquel día hostil de invierno. Ahora que volvía a arreciar el temporal.
martes, 14 de febrero de 2012
La ventaja correspondida
Si estuviera mínimamente inspirado, hoy, San Valentín, San Salga Usted y Derroche Por Doquier, San Rompa Con Su Rutina Porque Lo Marca El Estado. Bueno dejando las criticas a un lado… si estuviera hoy con la pluma en la mano y la tinta sobre el papel; podría decirte una vez más que me tienes encandilado desde los primeros instantes que compartimos juntos. Sé que partía con superioridad, porque al inicio, bueno, perdón; en los momentos previos que generaron posteriormente en un buen comienzo yo, partí con toda la ventaja. Para empezar fuiste tú quien apareciste en mi círculo y no al revés; luego, también habría que añadir que esa ventaja renombrada fue porque no me estabas mirando cuando yo ya te estaba muy bien viendo. Y de eso hace ya más de un año y parece que fue este domingo, pero no, el tiempo avanza mientras nosotros caminamos por él y no a la inversa. Así fue la historia de alguien que sube alegre por una escalera, con ganas de recitar a Homero o a Petrarca (más denso el segundo que el primero), qué más da, y se topa de bruces con el final de un peldaño que daba, poco menos, que a una cumbre de dicha y felicidad que ni él mismo imaginaba. Pensó, tras saludar a quien habitaba el banco atiborrado de papeles como si fuera suyo, que no debía hacerse ilusiones. Que podía ser la suya pero nada más que eso. El todo y la nada… una vez más. Un placer enorme el compartir día a día mi vida con semejante virtuosa. Una suerte el poder contar contigo. Por supuesto que eres mi todo, valga la redundancia de párrafos anteriores.
jueves, 2 de febrero de 2012
A Charles Bukowski
Es un tema delicado. Viene la ola de frío y es ahora cuando me pregunto cómo aguantan los anacoretas la que les va a caer encima. Pienso en lo complicado que lo tienen para adaptarse a la sociedad. Pobrecillos, tan complicado, sostengo, que es la montaña la que se debe adaptar a los múltiples Mahomas. Y no es para menos, créanme. Ellos, sin unos músculos que se puedan adherir a la grasa corporal, estarán, haciendo lo de siempre, rebuscando entre contenedores como ratas callejeras sin miedo a ser vistos. He nombrado a esos roedores porque tampoco obedecen las normas sociales, puesto que, como ya sostenía anteriormente, se han quedado fuera del círculo. Y en qué pensará una mente humana cuando tampoco halle bocado alguno, ni trago de consuelo, porque la sed es más complicada de soportar que el hambre en condiciones normales. La democracia ahoga y asfixia con sus redes, tal y como haría un totalitarismo, pero estos daños colaterales son irreversibles y no deberían caer en el olvido (y digo olvido por las defunciones que se llevan a cabo en estos casos) más profundo. En su contra está el modo de supervivencia que llevan a cabo. Trafican con la humildad o piedad y voy más lejos… con la humanidad cuando te piden una propina y sabes que se la van a gastar en cualquier producto pernicioso si están ahítos… tampoco pueden hacer algo mejor; si acaso arrojarse al suelo en la entrada de un teatro y conciliar el más dulce sueño a modo de reivindicación personal y ajena. Así que pido que al menos esta noche tengan un albergue o estación de tren o metro para sentirse personas y que la oscuridad más inofensiva les haga de manto. Al fin y al cabo también son merecedores de ello. Sin alguien no lo prohíbe con una ley. sábado, 28 de enero de 2012
Más de cien mentiras
El musical inspirado en el repertorio escrito y cantado de Joaquín Sabina y que acontece en la sala Rialto de Madrid, tiene más virtudes que defectos. En primer lugar hay que dar las gracias a la compañía encargada de todo ello y esa no es otra que Drive Entertainment (40 El Musical, Hoy no me puedo levantar, Enamorados anónimos y Avenue Q, entre otros) por escoger a un gran elenco artístico que resulta esplendoroso en algunas ocasiones y excepcional en otras. Álex Barahona está correcto haciendo de Tuli pero, quizá, el terreno del canto se le queda un poco grande. Guadalupe Lancho está estupenda como Magdalena en una interpretación sentida. Víctor Massán es el verdadero protagonista recreando a un bailarín y cantante histriónico, flexible en sus movimientos y tremendamente divertido. El resto del equipo interpretativo se compone de Diego Paris, Marta Capel y Toni Viñals, entre otros. La historia narrada gira alrededor de la muerte de Samuel, que es el narrador principal y la salida de la cárcel de su hermano Tuli; el cual parece llevar sus mismos pasos en un caso de fraude con unos boletos de lotería. Los cuales no están premiados y tienen que convencer a una serie de personajes de que sí lo están. Entremedias se encuentran unos mafiosos que quieren el botín y unas meretrices que no se irán con cualquiera y serán las protagonistas de alguna historia de amor. En el plano musical se encuentran músicos como Quique Berro, Giovanni Tratardi o Daniel García. Decir que en la obra tiene más peso la voz que la música, tal y como sucede con Joaquín Sabina, aunque ello no significa que toquen de más. Soportan de un modo acertado el hilo argumental. Siguiendo con el plano artístico decir que el escenario es impresionante al estar escenificado por tres módulos, al menos, y al girarse representan una calle y cuando están en su posición normal la sala de un bar con los músicos arriba del todo. También se aprovecha la plataforma elevadora central para algunas canciones. Ello significa que se explotan todos los recursos de comunicación lo cual está bien. Carlos Torrijos ha diseño una iluminación óptima para cada momento (atención a los cañones de luces) y el sonido en general está más que logrado no siendo desbordante para una sala de tamaño medio. Apenas se le puede sacar algo negativo a la función y eso son solo dos aspectos a tratar: una que tal vez resulte excesivo el tratamiento del sexo en la obra cuando el propio cantautor, en más de una ocasión, ha afirmado que no es verdad todo lo que se cuenta y que algunas canciones del musical estaban cantadas sólo por mujeres cuando en realidad siempre son la voz secundaria de la archiconocidísima principal, aunque son productos distintos y solo comparables por el resultado artístico. Concluyo diciendo que las tres horas de la función se pasan en nada y que uno se queda con ganas de ver al propio Sabina entonando cualquier tema. Ese es el resultado de que lo que se ve gusta. sábado, 14 de enero de 2012
De nuevo La Tenería
Siento la situación vivida. Ésta no es otra que la de contemplar cómo La Tenería sigue sin ver alcanzados sus frutos: conseguir las viviendas prometidas tanto por el lado de la constructora como por el Consistorio, o la retribución económica, que al final ha visto que se le desestimaba el plan de vivienda, quizá por ser demasiado pretencioso o vayan a saber por qué de dicha contradicción burocrática. Por otro lado, escribo esto por si algunos de sus miembros quieren revelarme los datos y las insinuaciones off the record públicamente y además, que no es poco, también por el bien de todos, vosotros y yo, que se tengan unas pruebas sostenibles, viables y en firme. Más que nada, por evitar caer en la injuria y calumnia, aunque desde el estado de anonimato no se pueda, pero entiendan que si no publico lo que me piden es por eso, no porque sea un hincha de nadie, ya que aquí todos somos autónomos o se intenta serlo; sino por los dos límites expuestos anteriormente en detrimento del derecho de información. Para concluir he de afirmar que su campamento, el de La Tenería, está desangelado, vacío de representación pública y respaldo político. Mercedes Milá, Telemadrid y el diario Qué se han interesado en ellos (tal vez motivados por el boca-oreja), hace ya varios años en algunos casos y desde entonces hasta ahora las tiendas montadas se han ido deshaciendo menguando en su uso. Pero ahora parece que la situación se ha paralizado a la espera de otra fuerza impulsora. Si es la que vive en la única casa habitada, desde aquí le doy mis mayores ánimos. viernes, 6 de enero de 2012
Entrevistas II
Como el tema da para mucho, y mucho tengo que contar, pues voy a seguir con la matraca. Resulta que hay entrevistas donde los asistentes, me temo que por afán de protagonismo y ganas de formar parte de los “elegidos”, se permiten el lujo de preguntar al “entrevistador” si hay posibilidad de ascenso; vamos que pretenden empezar la casa desde el tejado. Dentro de lo malo no está feo tener este tipo de actitudes, aunque para alguien objetivo puede resultar un verdadero baladí (primero que nos contraten y luego hablamos de las vacaciones). Hace poco TVE1 emitía un reportaje de cómo se hacían las entrevistas (si ya de por sí son incómodas con una cámara de televisión al lado debe ser algo funesto). Total, que el objeto a vender en esa prueba era un bolígrafo cualquiera. Entonces el hombre que quiere, por encima de todo, el puesto intenta vendérselo al speaker (En Hyde Park, Londres, hay una esquina con escalones rematada en una pequeña valla negra donde uno puede subirse y expresar lo que quiera) pues aquí igual, la verborrea es acuciante en algunos entrevistadores, no en todos; y si es a la inversa, del lado del demandante, o te cortan o, aún peor, intentan llevarte a su terreno una vez conseguido el buen ambiente y encauzado cualquier tema. Bien, pero sigamos con el bolígrafo, no es tiempo de venderlos a éstos, ni seguros dentales de cualquier otro tipo en tiempos de inseguridad, así que a qué viene marear tanto al gato. Piensan que uno ya parte con la formación idónea desde el exterior cuando de toda la vida y por pura lógica debe ser desde el fondo, el limo fructífero que todo buen empleado debe saber transmitir a los que van llegando, aunque esta idea esté más bien anticuada por los tiempos que corren y por las necesidades empresariales en las que no voy a entrar por contradictorias (se producen despidos para luego contratar a la recámara de las Empresas Temporales de Trabajo) por citar algún hecho. ¿Qué sé, si tal vez los conocimientos empresariales se han hecho tan herméticos e inalcanzables? De todos modos, se podría sostener que es un mal acuciante ya que, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, afirma: «Para que esto cambie también tienen que ayudar los ciudadanos y no dejar toda la responsabilidad en manos del Gobierno». Y con estas palabras está obviando lo que está sucediendo en las entrevistas: contratos pésimos, interrogatorios fatuos, puestos bajos a altos costes… en definitiva y como diría de Guindos: «Seguirá el periodo de recesión durante los seis primeros meses de 2012». Esperemos y ojalá que sólo haya que invertir con nuestros costes de oportunidad (a lo que renunciamos sin quererlo por no estar trabajando) durante ese periodo. sábado, 31 de diciembre de 2011
Creación
Un ser dentro de otro ser. Una matriuska orgánica espera sentada en el filo de cualquier silla. Dentro, en su interior, ya le han avisado que todo está en orden. En las entrañas, flotando en líquido, amniótico el feto se encuentra algo agitado. Se podría decir que sus células al completo están preparadas para pasar a la siguiente fase evolutiva. Sus uñas ya están listas para hacer su función, dedos, brazos y los ojos y si están las uñas debe estar el pelo, pero nada le va a servir de momento hasta pasado, por lo menos, un año y medio después de la concepción. Lo primero será comenzar a utilizar los pulmones y desligarse del cordón umbilical; por entonces su verdadera boca. Toda una vida se abre paso con el mero traspasar de un cuerpo a través de otro. Mientras tanto, ahí fuera, la madre en estos meses sólo ha engordado y tiene el ánimo ligeramente alterado. A decir verdad, su cuerpo ha ido cambiando según se formaba el nuevo ser, el hijo. Sus pechos han ido madurando el calostro, para las primeras bocanadas de vida y nutrientes. Se podría llegar a afirmar que es la vinculación más poderosa que hay entre dos personas, sin que uno de los miembros lo sepa, tan siquiera, y sin menospreciar el papel desarrollado por el padre que según Erich Fromm es el que da la miel al niño enseñándole los valores para vivir, mientras que la madre es la que suministra la leche, la educación. Pero volvamos al comienzo y aquella desconocida ya no está en una silla. Ahora permanece en camilla de camino al paritorio. El feto ya se ha colocado en posición. Pronto tendrá que salir con la zona más incompleta de su cuerpo, la fontanela, y es ahí donde se producirá el mayor milagro en la creación, valga la contradicción de la frase por la Iglesia y la Ciencia ¿Cómo puede un cerebro aguantar esa presión sin el recubrimiento y protección de un cráneo? ¿Qué hace sobrevivir a un organismo durante los meses siguientes a su nacimiento convirtiendo al ser humano en la especie más dependiente durante los primeros años de vida? Demasiadas incógnitas. Supongamos que estamos porque debemos estar. sábado, 24 de diciembre de 2011
Entrevistas
Son una prueba de fuego que hay que pasar si queremos concebir el premio al esfuerzo. Y nada más ficticio y cruel que una simple y “sincera” entrevista. Todo ello comienza desde el primer contacto visual hasta el corporal, el apretón de manos, que por si acaso debe ser firme y un poco sostenido sea el entrevistador hombre o mujer. Luego, tras el saludo inicial, te pasan a una habitación, aquí aparece la primera trampa: nadie te invita a sentarte cuando uno lo está esperando. Algunos siguen su perorata hasta alargarlo durante segundos eternos porque lo que uno desea en un cuestionario así es sentirse lo más cómodo posible. Lo primero que resalta a sus vistas suele ser el lugar de procedencia, que como no se resida en el sótano de la empresa, ya todo les parece muy lejos. La globalización se ha estancado en las entrevistas o sobrevistas, porque no radica ya en lo que hay “entre” sino “sobre” la persona; no contemplan que hay medios de transporte y vehículos, que hoy el puesto laboral puede estar cerca si se le echa ganas. Pero resulta chocante los cerrados de mentes que hay por ahí. También nos encontramos con la frase o farsa: “dígame por qué debe ser seleccionado sobre el resto de los candidatos”. A lo que habría que responder con un: “Porque soy tan competitivo como Mourinho y las demás personas que esperan ahí fuera me dan un rotundo y absoluto asco”. Esa es la respuesta que buscan, la única posible en un círculo donde cada vez hay que venderse más y mejor. Una sociedad grotesca donde los valores personales de un candidato se diluyen por los espacios de las letras de un currículum, que no se sabe muy bien si ayuda o dificulta a encontrar lo que se busca. Bien es cierto, que sin él no habría posibilidad alguna, pero siempre se ha dicho que en España hay, o había, demasiada titulitis. Digamos, por tanto, que a uno no le juzgan por lo que es, sino por lo que parece ser. Este hecho también se cae cuando alguien pertenece ya a una empresa, con el irremediable mes de prueba, que ahora algunas empresas lo prologan a dos, y a tres… Pero estos dos hechos ya son otra historia. Para ir entrando en materia también se encuentra uno aquello de: “se ha documentado acerca de nosotros” lo más curioso del asunto es que cuando formulan este baladí es cuando, justamente, son las empresas más pequeñas posibles. No imagino a un entrevistador de Nike preguntando acerca de si se ha informado antes de llegar. De todos modos resulta un absurdo por el alto indicio de egocentrismo. Finalmente, están las series de cualidades: “dime, por favor, tres cualidades que debería tener una empresa y tres que usted pueda aportar”. Bien, pues como de repente te han colocado la cartera del director de la entidad dan ganas de decir que expulsas a los malos entrevistadores, los que engañan, los que juegan con los sentimientos de la gente, los que olvidan que algún día tendrán que formar parte del otro lado y estarán, tal vez, en flaca desventaja, los que, por alguna razón que desconozco, se creen superiores (sus trajes quizá son signo y seña) y piensan que por un momento debes sentirte como ellos si quieres ser uno más y también uno menos… miembros y partícipes de una sociedad sectorizada cogida por los pelos. Pues bien a todos ellos les digo que la palabra broker no estaba reconocida por la Real Academia Española hasta desarrollar una renovada vigésima tercera edición y que la expresión “ser un tiburón de la bolsa” no dice nada en castellano aunque se use con frecuencia como tantas otras irregularidades. Este es su mundo hecho de hilos. Ellos se mueven por los mismos y también los manejan. Chusma de otro costal.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Puntos de vista
No somos lo que somos sino lo que dicen ser. Bajo esta estimable afirmación queda poco margen al error ya que lo que sostienen muchos prevalece sobre el que poco, o casi nada, puede decir y, por lo tanto, debe decir. Y por qué digo esto que no es poco, pues porque dos fuentes han revelado que no comunico bien, vamos que si hubiera un mensaje en mí para transmitir el contenido se perdería porque el receptor no lo captaría como fuera debido. Se diluiría antes de cumplir con su cometido, informar. Dicen que la versión impresa de El Golemjull, está desordenada y que no pertenece a ningún género. Yo (Claudio), el autor, puedo defenderme alegando que el desorden lleva un orden delicado y dedicado, eso sí por la variedad de temas a tratar, y que el hecho de no tener género le acarrea mucho mal pero también una dosis considerable de frescura para alguien que tenga las mismas ganas de leer que ante Ulises de James Joyce. No comparo ambos libros; ni de lejos. Uno es un clásico y el mío sólo ha servido para que ciento sesenta personas se lo descarguen… gratuitamente claro. De todos modos todavía soy un novato en esto y cuando hablan de algo varios, ya sabéis… habrá que escuchar por si llevan razón. Otra fuente, la primera está velada, es Woo Rank. Una herramienta que mide la calidad de tu página web y la cual sostiene, muy acertadamente (quizá) que el lenguaje empleado aquí es universitario y la gente de un nivel sociocultural más bajo (extraña cuando ya raro es quien no se arriesga con la carrera) no lo puede llegar a comprender. Y yo pregunto: ¿de qué vale una carrera si no la puedes ejercer ya ni como entretenimiento? Es cierto que algunos términos se me van y otros bailan pero al menos creo que sé hilvanar algunas frases, claro que eso no lo va a recoger ninguna página de medición de audiencias. Lo más importante, se trate el tema que se trate, es que se debe estar predispuesto a recibir una pullita cuando creemos estar en posesión absoluta de la verdad, de la nuestra, porque siempre estamos confundidos al percibir una parcela tan limitada de la realidad. Esto quiere decir que también estamos en lo cierto puesto que a esa porción nos rendimos y erigimos. Salga el sol por el este que quiera que mañana habrá que seguir aprendiendo de los errores propios; de los fútiles y los adversos.
martes, 6 de diciembre de 2011
Disfraz adulto
De repente cogí, de nuevo, la fotografía. La niña de pelo castaño sonreía al fotógrafo o fotógrafa. Siempre que sostenía esta imagen en mi mano imaginaba que se hizo un martes o miércoles por la tarde, no sé muy bien el motivo de creer tal nimiedad, aunque la luz que reflejaba la pared encalada era cuando menos dudosa. Pero eso es lo secundario, lo principal era lo que se apreciaba: una niña, ya dicho con anterioridad, que estaba sonriente disfrazada de flamenca con volantes en tonos rojos y blancos. Por llevar llevaba hasta el foulard a juego. Y no sólo hacía ese gesto con una naturalidad cinéfila, sino que también, y bajo su peineta roja puesta con arte, estaba haciendo un giro con su cadera en un movimiento praxitélico (curva de la cadera) muy a lo sevillanas made in spain. Su mano derecha acompasaba el giro con su inercia y la izquierda sostenía unas castañuelas rojas remarcadas con una pulsera del mismo color en ese lado y que tampoco sé si fueron de juguete. Todo ello con el codo marcando la postura a una buena postura intermedia. Mi fragmento preferido de la fotografía era la cara. El gesto, el cual lo veo florecer muy a menudo, decía: «Soy una sevillana y puedo serlo». Además lo más entretenido de la imagen a color es que no es la típica fotografía de alguien desbordado por la alegría (por eso la sigo mirando todavía), sino que es una felicidad contenida y controlada; algo inteligente se abre hueco entre esos labios que medio se ríen y medio dicen un: «Yo sí». Pero sigo observando su cara intentando hallar lo enigmático: su frente era perfecta acompañada por un flequillo que brillaba, sus cejas soportaban una curva estilizada y correcta. ¿Por qué me llamaba la atención tanto? Porque todos reconocemos el «tú si puedes», porque las rutinas que nos hemos buscado nos hacen olvidar que deberíamos repetirnos esta frase cada cierto tiempo, porque nos hemos dejado arrastrar por el qué se yo y él que saben ellos. Ahora, si quieren contemplar la fotografía tendrán que imaginarla como hago yo cuando la deposito con cuidado en su lugar y luego, tras echarle el último vistazo, cae entre mi olvido hasta que otro día, de pronto, me la vuelvo a encontrar.
viernes, 2 de diciembre de 2011
Manchester, una gran ciudad para visitar
Un placer para recrear la vista
Otros pequeños detalles para disfrutar
viernes, 11 de noviembre de 2011
Hospitales y empresas
Entró en la sala de oncología más para encontrarse laboralmente que para buscar la Asociación que le habían comentado que había por ahí. La tercera planta del hospital de Fuenlabrada estaba bastante bien; era cálida, confortable y permanecía correctamente ventilada; lo fundamental para los que son reticentes a visitar estos lugares. Una vez en el interior, se cruzó con un enfermo que, con toda probabilidad, había comenzado ya la radioterapia. Bastaba con mirarle la ausencia de pelo para corroborarlo… una calva descubierta y despreocupada. Caminaba junto a la varilla metálica que sostiene la medicina que circula a través del organismo gracias a la vía que tenía insertada en el brazo. Su gesto era sobrio, serio, no había restos visibles de tristeza o aflicción. Parecía un paciente de los que no se derrumban, eso o venía de levantarse, no lo sabía. ¿Cómo ha podido ir a parar ahí? ¿De verdad que se ha extraviado tanto? Era como si el camino se andara si estás lógicamente sobre él, si no resulta que acabas paseando entre barbecho. Consideraba que tenía poco que aportar a los enfermos el que estaba tan entero. Pónganse en su lugar. No es justo. Alguien externo se apuntaba a realizar voluntariado, estando sano, este hecho ya es contraproducente porque empeoraba la situación. Si al menos se ayudaran de igual a igual… un momento esto no tiene sentido, pocas cosas lo tienen. Creyó que había llegado al colmo del voluntariado y eso que no había empezado todavía. Se le iban las ganas entre los dedos de las manos y pies. La situación era inviable. Lanzó un mayday a la espera de que alguna empresa lo leyera y le diera media oportunidad o una entera que también lo merecía, pero eso no se produce, ni hoy, ni mañana y pasado... el pasado es el futuro, vaya contradicción. Luego, y evitando algunos sentimientos sumamente bellos y hermosos, se daba cuenta que él también estaba caminando por un pasillo de un lado a otro. La situación era tan sencilla como que alguien les abriera la puerta para poder escapar tendiéndoles la mano.
viernes, 28 de octubre de 2011
Nuevo editorial
Muchas veces creemos que sabemos hacer algo o que ese saber ya es suficiente y que no necesita de una renovación para seguir creciendo y mejorando. Pensamos «Con esto ya hay de sobra» o «Estoy dando mi cien por cien», pero nunca habría que ceder al empeño del aprendizaje y mucho menos cuando se trata de escribir y mejorar la locución de un texto. Cuando queremos elaborar algo escrito no vale tan sólo con encadenar sujetos tras predicados hay que darle un sentido continuado y prolongado, tal y como sucede con su lectura: alta, pero sin ser estridente, comprensible sin ser pretenciosa y eficaz cueste lo que cueste. Para ello La buena letra está contando este 2011 con la ayuda del actor y escritor Elpidio ( ) que con sus clases ayuda a los miembros de la asociación a perfeccionar sus técnicas a la hora de recitar. Como siempre contamos con la inestimable colaboración de Aitor en el piano y las chicas del baile para amenizar cada recital. Seguimos, un año más, editando una revista anual y desarrollando tres recitales, uno poético dedicado a un autor contemporáneo y dos exclusivos donde se leen textos propios. Por otro lado, ya está en marcha en proyecto colectivo para la próxima cabalgata de Reyes, donde se recreará el célebre cuento de Hansel y Gretel. También hay que recordar que se han añadido caras nuevas como es el caso de Nagore Martín y Francisco Angulo y que se sigue trabajando literariamente todos los viernes de cada mes en el centro cultural La Paz, Calle Gijón S/N de siete de la tarde a diez. Y en cuanto a lo demás destacar que seguimos con las mismas ganas que cuando La buena letra comenzó, para escribir, para publicitarnos, para seguir andando en la única dirección: adelante; la única que permite afrontar los nuevos proyectos que podamos promover y crear. Gracias a la cartera de Cultura por seguir ayudándonos un año más. Como cabría decir el gusto es nuestro.
martes, 11 de octubre de 2011
Otro ejercicio en prosa
Bueno, en primer lugar he de decir que estos versos no fueron intencionados basicamente, sino que salieron de un ejercicio de la asociación donde algunas palabras se eligieron al azar, buscando hacer un poema amoroso y yo al verlo tan claro decidí girarlo en el otro sentido. Bien es cierto que hay palabras de más y también de menos. Por último he de explicar que a veces, como es mi caso, uno puede estar contento y escribir triste o a la inversa, sin que ello, a priori, signifique algo trascendental. Ahí va… en siete sílabas cada verso.
Tu abrazo ya no abriga;
menguados los espíritus.
Casa pero sin vigas,
culpable de mi ictus.
La soledad enturbia
un amor que se aflige,
nadie que lo cobije,
amarillo sin rubia.
¿Dónde hallar la ternura?
Pasión recién perdida.
Pasear la negrura,
tus besos ahora herida.
Retornar al vacío,
frescura sin la ropa,
frialdad en mi rocío.
Abur, la última copa.
viernes, 7 de octubre de 2011
Mi primera nota de prensa
Buenos días
En la nota de prensa podéis encontrar declaraciones de algunos protagonistas, información prioritaria de dónde se realiza el evento y cómo se llevará a cabo.
En el archivo adjunto podrán ver un póster de lo que se refiere.
Os remitimos a continuación la información del evento.
NOTA
Martes. 4 de octubre de 2011. Los miembros de la asociación de escritores de Fuenlabrada La buena letra les informan de la celebración de un recital en conmemoración del aniversario por la muerte de Federico García Lorca. Dicho acto se celebrará el sábado 19 de Noviembre a las 19:30 horas en el centro cívico de La Serna (Av de las Provincias s/n junto a la Renfe).
Recital
En dicho recital, que será el próximo sábado 19 de Noviembre, se leerán textos de Lorca para rememorar sus 75 años de su muerte, con obras desde su Libro de poemas, 1921, pasando por Poeta en Nueva York, 1929-30, hasta sus Cantares populares. En el certamen no sólo habrá letras, sino que también estará Aitor, el pianista de la asociación, y el grupo de baile al completo. Al final, y como en cada ocasión, se dejará un lapso de tiempo para el micrófono abierto con la finalidad de que la gente del público lea y comparta sus composiciones literarias con los demás asistentes.
Dicho acto se ha llevado a cabo por la buena acogida pública que obtuvieron los recitales a José Hierro y Miguel Hernández, sucesivamente.
Declaraciones
«Nadie va con ellas, nadie; dos garzas y una paloma. Pero en el mundo hay galanes que se tapan con las hojas. La catedral ha dejado bronces que la brisa toma; El Genil duerme a su bueyes y el Dauro a sus mariposas» (Lorca).
Daniel, uno de sus miembros declara que: “Es siempre un verdadero placer recitar, o intentarlo, algún fragmento de los números uno del panorama literario español”. A su vez añade: “Nosotros solemos hacer un recital sobre un escritor clásico y dos sobre temas propios durante el resto del año”. El vicepresidente de La buena letra, Javier, afirma: “
La cita, el próximo sábado 19 de noviembre en el centro de La Serna, junto a la Renfe.
sábado, 1 de octubre de 2011
Día de asociación
jueves, 22 de septiembre de 2011
A Lorca
Ahora tu boca, allí donde esté, estará hueca y seca sin lengua y labios que la recubran y la hagan boca de recital. Tu prodigiosa mano, antes divina, será un conjunto de huesos abigarrados estrechando la nada, abrazando el vacío, el buen karma de lo que en su día fue y no volverá a ser. Queda tu herencia manuscrita perenne a la que no habrá bala que atraviese, tus ritmos y palabras escogidas encadenadamente. Eras de los pocos que sin pretenderlo, y casi por azar, empleó su muerte para ver que servía de algo: un canto a la supervivencia, tu último poema.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Política... y no la de Aristóteles.
Para esta apertura del inminente curso académico se van a despedir a tres mil profesores de secundaria (el año pasado fueron dos mil quinientos) y los sindicatos sólo amagan con una amenaza de huelga para el 14 de septiembre, aunque habría en juego más, más todo lo que no se están reivindicando. Porque seamos claros, un sindicato no debe amenazar, lo ideal sería que actuara sin más, pero claro, la guita corre de manos del Gobierno y no es consecuente morder la mano que alimenta.
Y Gadafí tiene un plan, el de la huida a la desesperada. Me le imagino en el interior de una montaña escondido en un tanque dentro, a su vez, de un búnker; muy a la rusa. Que te acusen de tirano tras cuarenta años en primera línea de poder puede parecer que el mandato se le ha quedado corto, al revés de uno que ya cito al que el suyo se le ha quedado largo, muy largo, demasiado como para remover una Constitución en el apartado más insospechado, lo de la corona vendrá después. Desde luego no sé si será una medida a favor del vencimiento de la crisis pero si es un recurso en su beneficio… en el de ellos.
lunes, 8 de agosto de 2011
Relato conjunto
Pareja rota
Las parejas se rompen sin más y a veces, no hace falta un gran bache para ello; una somera palabra demasiado afilada puede evocar la mejor de las discusiones, como si el destino te guardara una cabriola absurda e inmerecida… un gancho detenido por la angulosidad de la mandíbula y luego… la lona y si no caes sobre ella da igual porque el fin buscado era ese: deshacerse de uno; mirar su ombligo y no ver nada más.
Su caso no era distinto al de muchos otros, y siguiendo la línea lo que le pasó fue que el novio comenzó a cambiar, pero, lejos de entrar en más de talles, guardo una de sus frases «es que la vida parece que siempre castiga a los mismos»; y no es verdad, lo que ocurre es que no nos enteramos, nuestro dolor hace tanto ruido que no escuchamos al de al lado y si lo hacemos le quitamos la mayoría del interés porque no es sentido y generado. Un dolor de otro es bastante menos dolor (si se me permite utilizar el bastante y el menos tan cerca).
Podremos empatizar lo deseado, pero siempre habrá un muro entre el dolido y el que pretende visitar su mal. Porque si algo bueno tiene eso malo es que es intransferible, se podrá contagiar pero no será ni de lejos parecido, porque es como la alegría… estados de ánimo hechos para un único pecho.
Y verán como en los ordenadores se entiende más esta idea. Si se copia un archivo se llamará de manera semejante pero con una coletilla que dirá «copia», pero su codificación será distinta para que el sistema no las confunda, o mejor dicho, no las tome por iguales.
Luego nos levantamos y nos fuimos. Observé que se desplazaba igual menos un cuerpo, aunque sólo fue una sensación. Porque dos que caminan se acompasan mejor, cuando sólo pasea uno se le marca más el paso, mueve más la cadera, suelta más las manos, se acentúa más el movimiento, debe ser diferente también el ir a un destino sólo, en vez de acompañado; el planteamiento de origen es incomparable. Tanto el uno como el otro no dependen totalmente de nosotros. La vida anda de por medio.
martes, 2 de agosto de 2011
Predeformación profesional
Se ha instaurado un método de entretenimiento consistente en dar a conocer entre los compañeros las demás personas que por algún motivo ya no asisten a las clases teóricas, más las que se han quedado en el camino tras el primer examen o criba.
Una diversión a medias ya que la gran final de este Operación Triunfo, sin cámaras profesionales pero si de vigilancia, es llegar a dar citas como teleoperador, ser un verdadero diagnosticador de las líneas y resolver problemas sin saber lo que se demanda realmente. Habría que tener una intuición innata o unos conocimientos sobrehumanos que no se adquieren en unas simples charlas… o sí.
Para entonces los ríos ya estarán en ese pequeño mar llamado empresa y serán observados al dedillo, tendrán que marcar un número telefónico cuando fumen, otro cuando meen, uno distinto si desean rellenar la botella del agua y así hasta el ridículo más inesperado para cualquier marxista o sindicalista al uso o al desuso, qué sé yo.
Las conversaciones telefónicas se grabarán en una base de datos magnífica, grandilocuente y dictadora, que barrera del hule los que no pasen el primer mes de prueba (como si no fuera bastante indicio querer permanecer aún allí)
Sus tendencias sexuales serán primera plana en la sala de descanso y tendrán un sueldo, una fijación diaria y puede que rutinaria, pero no conozco hasta qué punto será bueno el estar rodeado de cámaras, teléfonos, puertas que no cierran, tanto chisme y chismorreo.
jueves, 21 de julio de 2011
Paintball
Recuerda, en justa medida a juegos míticos como Metal Gear Solid o Counter Strike, más todos los que guardan referencias.
En cuanto a los aspectos secundarios decir que el mono daba un calor notable, la máscara pesaba demasiado para cargar con ella y sentirse uno cómodo y el chaleco muy poco para que realizara su labor como se debe. Por otro lado, decir que la protección del cuello cubría un margen muy estrecho en el portador y tampoco era la perla bendita. Es decir, que en el tema de la protección se jugó a pecho descubierto casi, a tumba abierta, como los ciclistas cuando bajan un puerto de alta montaña.
La presión de la pistola era óptima y permitía disparar una bola al aire y perderla de vista.
Entretanto, se produjo una gran incoherencia. La monitora nos obligaba a ponerle un caperuzón o bolsita al rifle cada vez que un juego concluía. ¿Para qué tanta seguridad si la careta te dejaba la cabeza al descubierto al más mínimo giro?
No es un juego de riesgo pero casi, y en esa insustancial línea se debería de recoger todo esto. Si nunca han jugado no lo ansíen con demasiado énfasis... corren el riesgo de sentirse algo defraudados. Al menos habrán ido a tumba abierta, sin frenos, esperando que si se genera algún golpe o contratiempo el daño sea lo más mínimo posible. Un moretón se lo recodará. Estarán jugando a la guerra, no más.
miércoles, 13 de julio de 2011
Unidos por el deporte
El tren y el metro son un medio de transporte únicos ya que los pasajeros que hay en veinte metros en derredor pueden escuchar una conversación lejana. Ésto en el autobús no procede. La gente guarda más el tono en los espacios reducidos.
La novia demuestra más el cariño, como debió proferirlo al comienzo de la relación (y tal vez desde): le abraza, le besa, está más encima; esto no significa nada hasta que significa. A las pocas paradas él sale de su embrujo y sube más la potencia de la voz. Si fuera para algo importante… debería estar permitido pero en este caso, no. Porque como se suele decir: «En esta vida lo que importa no es lo que dices, sino cómo lo dices». Y entretanto, el ciclista comienza a increparla con argumentos tácitos del estilo: «pues te lo he dejado caer», «no quieres darte cuenta» o «pienso ir contigo o sin tí».
Ella, ya sin sofoco cuando quizá más convendría tenerlo, sigue en sus trece aplacándolo con caricias y más zalamerías porque es conocedora de sus arrebatos, que ya la han convertido en una observadora algo pusilánime.
Mientras, observo sus bicicletas apoyadas sobre la puerta que no se abre del vagón y pienso que también forman otra pareja, que la una soporta también a la otra. Luego llega el momento de bajarse en la penúltima parada del trayecto. La chica se desciñe las mayas, de las dos: la física y la psicológica, y actúa como si nada le pasase, porque nada pasa o sí.
Se pierden en la distancia. Me quedo sin distracción.
lunes, 11 de julio de 2011
desOrden diario
miércoles, 29 de junio de 2011
La equivocación
El anciano permanecía allí tumbado sobre la cama, y ligeramente incorporado por un problema de pulmones, aunque lo que verdaderamente importa a un paciente no es cuando se entra al hospital, sino cuando se sale.
Alejandro, su nieto, entraba por la puerta saludándole con dos besos. Floro sonreía de sobremanera como cuando veía a un extraño y se sentó en la cama excusándose, como si se les estuviera permitido a los ingresados.
En aquellas habitaciones sólo había una silla para las visitas. Sólo una para toda la familia, vecinos, amistades y conocidos que la contemplaban porque nadie tenía el arrojo o la osadía de ocuparla. Además era incómoda para estar en ella un rato, no digamos para toda la noche. Menuda tortura. De ese modo el paciente compartía la molestia de tener inyectada la vía transparente en el brazo con la del visitante en la espalda y donde ésta perdía su rectitud.
Entretanto, Alejandro no daba crédito con su abuelo. La vista le estaba fallando, por no hablar del oído, ya que no le había reconocido y le estaba tomando por el hijo de un vecino.
Floro charlaba con jovialidad sobre la familia, sobre él mismo que había ido a verle, relatando hasta los más minúsculos detalles; mientras Alejandro intentó aclarar el malentendido profiriendo una explicación antes de que la perorata fuera a más. Pero el anciano seguía y seguía con su relato personal e íntimo. Para el nieto debía de ser la cantidad de oxigeno inspirada y para el abuelo, una auténtica suerte el hecho de recibir tan grata visita. Con poco se contentaba el hombre.
Comoquiera que fuera pero al final la escena siguió produciéndose porque Alex se lo estaba pasando bien, realmente bien, aprovechándose y haciéndose pasar por otro, tan oculto y tan a la vista… escuchando partes de su vida en boca de Floro pero destinadas a un tercero que no estaba allí. Obteniendo su opinión pública de un modo directo. Era una sensación tan impropia y extrañamente agradable la que estaba experimentando que la dejó aflorar y fluir, a ver en qué desembocaba.
Lo más chocante de todo fue que mientras uno relataba pensando que se refería a otro, el otro llegó a creerse ser ese vecino del barrio y todo podía haberse prolongado hasta el ridículo de no ser porque un paciente salió del cuarto de baño que compartían y Alex ya tuvo que acercarse al oído y decir: «abuelo, que soy yo».
viernes, 17 de junio de 2011
Feria del Libro de Madrid 2011
Domingo 12 de junio. Último día de la Feria del Libro de Madrid. El Retiro es un mar de contrastes, no sólo por la variedad de transeúntes que hay visitando las casetas, sino porque al sol apenas hay quien aguante y a la sombra se está como nunca. Más de trescientas cuarenta casetas de empresas editoras y sorprende la ausencia de un sello tan importante en el panorama literario como es Anagrama. Extraño cuando menos.Nada más llegar el megáfono comienza a reiterar las asistencias de los autores durante la mañana y el número de la garita donde van a proceder con su firma de libros. Muchos de ellos aprovecharán el evento para completar la página de la revista del próximo domingo en El País Semanal o de alguna columna semanal con un comienzo in media res. Allí está sentada Rosa Montero con unas gafas de sol que le servían para marcar una distancia kilométrica entre ella y los asistentes. Era su vía de escape porque su fila abarcaba un buen volumen de visitas. Su talante era, lógicamente, un tanto serio, pero todos los escritores saben que el escribir lleva sus contras y contentar a su público puede que sea uno de ellos. Más adelante está un Javier Marías sosegado y tranquilo. Con gafas de sol y un cigarrillo en los labios que demuestra, sin querer, la paz de tomarse el tema de otro modo. Presentaba su segunda edición de Los Enamoramientos. Viste con una americana azul que contrasta con un mechón de vello cano que le brota del pecho. Su voz, tal vez, sea más aguda de lo que uno pueda preconcebir: “¿Para quién pongo el nombre?”, le comenta a una lectora. Luego aparece de la nada Almudena Grandes y una fila de seguidores enorme, que no va destinada a ella. El vértice de la conglomeración juvenil es Federico Moccia. Tan grande y desmesurada es la asistencia, que Moccia también firmó por la tarde. Y por último Benjamin Prado firmaba Operación Gladio, su última novela de portada negra yendo a juego con una camisa también oscura perfectamente planchada, mientras, que, de vez en cuando, regala una de sus sonrisas sabinescas al aire. Por último, si algo predomina en el trayecto literario es la presencia de Frigo, sucursales de Caja Madrid, y máquinas expendedoras de refrescos. Pero si te desvías del itinerario principal los precios no están mal y puedes comer algo por cuatro euros o seis, algo medianamente decente; cerca, incluso, del Palacio de Cristal.
jueves, 16 de junio de 2011
Comercio japonés (y chino)
Algunos de ellos vienen de sus países creyéndose capaces de levantar un negocio que está a la baja, como casi todo en España… y se dan de morros contra la puerta automática de la insatisfacción y complejidad. ¡Pum!
Existen los que ya traen un cochazo y la camisa recién sacada de la tintorería; los hechos partiendo de esas bases siempre son más factibles y alcanzables.
Éstos son los peores, los que han comprobado en su epidermis que la crisis es inevitable hasta para una sociedad tan disciplinada como la suya (algunos ya no lo son tanto, echan el cierre a las diez de la noche y lo abren a las diez y media de la mañana). Creyéndose superiores a los ciudadanos autóctonos hacen chistes y bromas que sólo entienden ellos o aún peor se ríen en tus propias narices como si aquello que se les cuenta estuviera dentro de un contexto estival o de festejo.
Los hay menos mejores, que se han españolizado tanto que han cultivado, para mí que sin pretenderlo, un aroma corporal importado: se dejan barba, cambian la cultura culinaria (son muy pocos en estos casos) y engordan, no se cortan las uñas, mascan goma de mascar, que no chicle; todo ello dentro de unos círculos sociales y laborales muy herméticos. Y así, sus negocios no podrán disponer de una cuenta medianamente holgada. Porque el japonés en sí es más avaro de lo que nos podemos llegar a imaginar.
Luego están los que parecen contar con cierto sentido común y una educación excelente. Éstos son capaces de entablar buenas conversaciones y, no siempre, dejan transmitir algo positivo de su cultura.
Comoquiera que fuera, bien es cierto, que disponen de una voluntad admirable para llevar sus negocios sea del modo que sea y cuentan con unas facultades fuera de lo común como cobrar una caja, mientras observan un catálogo, a la par que se saben todos sus precios, devuelven bien el cambio y encima te informan de si lo que muestras es caro, barato, merece o no la pena…
Están hechos de otra materia. De una muy especial para que rehúyan del placer de degustar un buen jamón, queso o chorizo.
jueves, 9 de junio de 2011
Escritura
Lo hago porque todavía no he tenido la voluntad de desarrollar una idea y darla cuerpo en más de cien páginas (o veinte, jaja).
Escribo porque lo que dice la mano llega más lejos que lo que habla una boca. Redacto porque unir frases es como montar videos en Avid, unir ladrillos en el muro de un instituto (para que nadie se pueda escapar), anexionar una vía tras otra vía con el cuidado necesario para que el tren llamado Lector no descarrile.
Lo hago para llenar los momentos en los que siento algo de vacío, cuando tú no estás y me disfrazo de falso mudo.
Creo porque una vez alguien dijo que valía para ello y desde entonces vivo con una bombillita creativa en la cabeza.
Depresión
Cuando estás abajo, en el lodazal, es muy complicado ver la oquedad luminosa más próxima a la salida porque está demasiado lejos de la yema de tus dedos. Estiras la mano todo lo posible y no te da ni de cerca, pero allí dentro se está sólo y se está o no se está, hablemos a las claras. Tu túnel de cuarenta y cinco por cuarenta y cinco no aloja agua. El cilindro mental soporta una pertinaz sequía en las paredes, pero no en las plantas de los pies.Salir de ello no es fácil, pero tampoco imposible.
Basta con querer salir, aunque sea desde el calor de una llama casi apagada. Ese es el indicio suficiente para comenzar a trepar por los muros.
Hay que comenzar aislando las ideas negativas, como si de un cuarto trastero se tratase. Es vital saber que los pensamientos dañinos son completamente auto infundados.
Mientras se vaya desarrollando dicha labor se debe complementar con la materialización de pequeñas acciones: pueden ser tareas domésticas, lecturas, escrituras, reparaciones, otras creaciones… etc. Cualquier hecho que vaya ayudando a subir por la cuerda.
La soga hemos de saber que no es milagrosa y hay que trepar por ella con cautela ya que si se deja apoyar todo nuestro peso se corre el riesgo de caer hacia el punto de inicio. Simplemente es un cordel sin más. Ni somete ni extrae.
Ante todo, hay que mantener la calma si se avanza despacio y si la moralidad no queda del todo restablecida, tiempo al tiempo. Hay casos en los que se llega a perder el apetito y el sueño; otros lo pierden todo, pero estamos hablando de los que deciden luchar; esos que saben que una vez probado el limo del fondo no se puede descender más y les sirve de resorte.
Puede haber casos incomprensibles de personas que siempre sonríen y de repente estar bajo el influjo de una depresión. Nadie está a salvo y no abarca una explicación científica cuando se produce de un modo aislado. El detonante puede ser un despido, un embargo, un mal jefe… un mal marido. Lo vital es saber que el afectado tiene que usar todas las herramientas de las que dispone cuando esté enfermo.
Lo demás lo traerá y arrastrará el tiempo.
lunes, 6 de junio de 2011
Lo mínimo que se puede tener frente a cualquier problema
Los especialistas, en general, suelen declinarse por poner una etiqueta al paciente, pero esto puede llegar a ser un gran error porque o bien el enfermo no sabe cómo enfrentarse a tal nomenclatura o porque la ciencia es muy amplia y si bien, es complicado decantarse por algo, esa elección puede pasar a llamarse de otro modo en un par de años y a tratarse con otros medicamentos y maneras (la tecnología y la ciencia avanzan al unísono). Además que las coletillas pesan demasiado. Lo mejor es sentirse como uno mismo es.Lo complicado para un psicólogo, y más para un psiquiatra, es el diagnóstico, pero una vez producido se ha de saber que no es una sentencia irrevocable; es decir, se podría vivir con ello, perfectamente, conociendo los límites que toda afección conlleva en sí misma.
En cuanto a los efectos secundarios de los medicamentos que han sido recetados para alguien que ha sufrido un percance hay los que se conocen por Internet más todos los característicos de cada individuo, pero lo importante es lidiar con las dificultades y las armas que se tienen: adaptación del cuerpo al medicamento, grandísimas dosis de paciencia, ejercicio para mantener el cuerpo y la mente activa, conservar los vínculos sociales y empleo, emplear más fuentes de ayuda, que refuercen la información de la enfermedad personal, etc.
Si hay algo que no ayuda a estos enfermos es lo siguiente: permanecer junto a unos vínculos poco tolerantes, darle demasiada importancia a la enfermedad o lo contrario, no otorgarle ninguna, pasar por alto los indicadores de estrés, no pedir ayuda cuando una adversidad les supere, ver sólo los aspectos negativos de la contrariedad, creer que no están dispuestos frente al avance de la vida y sus problemas o alegrías, dejarse derrotar por los tapujos de las enfermedades mentales.
Para que se hagan una idea el desarrollo personal debe estar pormenorizado por el aporte de un 20% en grageas y un 80% de la voluntad de cada uno.
El paciente que destine todo su fuero al tratamiento exclusivamente se verá inmerso en una zona de no avance, al igual que el que no se lo toma y concede un 100% en voluntad. Lo ideal es invertir el máximo en cuanto a uno mismo se refiera; de no ser así algo verdaderamente importante se estará perdiendo.